Ecosistemas Agrícolas / Control de Malezas

Alerta en Tierra del Fuego: advierten por el avance de una maleza que amenaza los pastizales

El SENASA pide reportar nuevos focos de Pilosella officinarum, una especie exótica que desplaza la vegetación nativa.

Alerta en Tierra del Fuego: advierten por el avance de una maleza que amenaza los pastizales
martes 08 de septiembre de 2026 - 09:47

LPilosella officinarum, conocida como pilosella o vellosilla, es una maleza exótica originaria de Eurasia que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) considera una plaga cuarentenaria presente y que genera preocupación por su impacto sobre los pastizales de la estepa de Tierra del Fuego. El organismo sanitario difundió el 4 de septiembre de 2026 información destinada a prevenir su expansión y pidió a productores, investigadores y ciudadanos que informen cualquier sospecha de aparición de la especie en zonas donde no había sido detectada.

La advertencia se basa en el seguimiento que realiza el Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (Sinavimo), una plataforma oficial que reúne y actualiza información sobre la distribución de plagas que afectan a los vegetales en el territorio argentino. El sistema permite conocer el estatus fitosanitario del país y constituye una herramienta para detectar cambios en la distribución de especies consideradas perjudiciales.

La pilosella representa un problema particular en los ambientes de la estepa patagónica, donde la recuperación de la vegetación puede ser lenta y la actividad ganadera depende de la disponibilidad y calidad de los pastizales naturales. Su capacidad para formar grandes parches y desplazar especies nativas puede traducirse en una reducción de la oferta forrajera y en modificaciones de la diversidad vegetal.

A diferencia de plagas agrícolas más conocidas, la Pilosella officinarum no es un insecto ni un organismo patógeno. Se trata de una planta herbácea que desarrolla hojas en forma de roseta, muy próximas a la superficie del suelo. También produce estolones, tallos rastreros capaces de enraizar y generar nuevas plantas. Esta estrategia favorece su expansión horizontal y la formación de coberturas densas.

Cuando esos parches se consolidan, la especie puede ocupar una superficie considerable del suelo y competir con otras plantas por los recursos disponibles. Uno de los principales efectos señalados por el SENASA es el bloqueo físico del espacio y de la luz, que puede dificultar la germinación y el establecimiento de pastos forrajeros y limitar la regeneración de arbustos nativos.

La competencia no se limita al espacio. La presencia de una cobertura densa de pilosella también puede reducir la disponibilidad de agua y nutrientes para las especies que crecen en sus proximidades. El sistema vegetal aprovecha de manera eficiente la humedad superficial y los minerales del suelo, lo que puede aumentar la presión sobre la vegetación que comparte ese ambiente.

Otro de los efectos asociados a la especie es la alteración de las condiciones del suelo. Según la información difundida por el organismo sanitario, la pilosella puede generar una acidificación en la capa superficial donde se desarrolla. Este cambio constituye otro factor que puede favorecer su persistencia y afectar las condiciones en las que se establecen otras especies vegetales.

A estos mecanismos se suma un factor vinculado con la actividad ganadera. La pilosella presenta pelos en sus hojas y tiene baja calidad nutricional, características que hacen que el ganado tienda a evitar su consumo. En consecuencia, los animales pueden concentrar el pastoreo sobre otras plantas más apetecibles mientras la maleza permanece en el terreno y continúa su expansión.

El resultado es un proceso de reemplazo progresivo de la vegetación nativa. En áreas donde la especie logra establecerse y extenderse, la disminución de plantas forrajeras puede afectar la productividad de los pastizales y, al mismo tiempo, reducir la diversidad biológica del ambiente.

La situación adquiere relevancia en Tierra del Fuego debido a las características de la estepa patagónica, un ecosistema en el que las condiciones semiáridas y las bajas tasas de recuperación de la vegetación pueden dificultar la reversión de alteraciones. En ese contexto, la aparición y expansión de una especie capaz de ocupar rápidamente el espacio disponible constituye un riesgo tanto ambiental como productivo.

La prevención ocupa, por ese motivo, un lugar central en la estrategia sanitaria. El Sinavimo funciona como una herramienta pública para recopilar información sobre la presencia o ausencia de plagas y actualizar su distribución. La plataforma también permite que cualquier persona comunique una detección de una plaga nueva o el hallazgo de una especie conocida en un área donde anteriormente no había sido registrada.

El objetivo de esos reportes es mejorar la capacidad de respuesta ante cambios en la distribución de las especies. Una detección temprana puede aportar información para que las autoridades evalúen la situación y definan las medidas correspondientes antes de que un foco alcance una mayor superficie.

El SENASA remarcó la importancia de comunicar las sospechas de presencia de Pilosella officinarum en nuevas zonas. El aviso no está dirigido únicamente al sector productivo: también alcanza a investigadores y a la ciudadanía en general. La participación de distintos actores permite ampliar la capacidad de vigilancia sobre territorios que no necesariamente son relevados de manera permanente por los organismos oficiales.

La comunicación de estos hallazgos también contribuye a mantener actualizado el estatus fitosanitario de la Argentina, un aspecto que excede el control de una especie particular. La información sobre la distribución de plagas forma parte de los sistemas de vigilancia utilizados para proteger la producción vegetal y cumplir con compromisos sanitarios internacionales relacionados con el comercio agrícola.

En el caso de la pilosella, la preocupación está vinculada especialmente con su capacidad de establecer parches continuos. A medida que los estolones producen nuevos puntos de enraizamiento, la planta puede avanzar sobre áreas ocupadas por otras especies. Esta característica hace que la detección de ejemplares aislados también resulte relevante para el monitoreo, ya que permite identificar tempranamente sitios que podrían convertirse en focos de expansión.

El fenómeno no implica solamente una disputa entre especies vegetales. En los ambientes pastoriles, la composición de la vegetación determina en buena medida la cantidad y calidad del alimento disponible para los animales. Por eso, el avance de una maleza que el ganado evita consumir puede modificar la relación entre la superficie disponible para pastoreo y la producción efectiva de forraje.

La prevención también busca evitar que el problema se consolide en nuevos sectores. Una vez que una especie invasora alcanza una distribución extensa, las tareas de manejo pueden volverse más complejas y costosas. Por ese motivo, la vigilancia y la detección temprana son componentes centrales del control de especies exóticas.

Ante una sospecha, el SENASA indicó que la situación puede comunicarse a la oficina del organismo más cercana. También existen canales específicos para informar la presencia de plagas. Entre ellos se encuentra el formulario oficial destinado a comunicar plagas ausentes en la Argentina, además del correo electrónico [email protected] y un canal de WhatsApp para orientación de la ciudadanía, cuyo número informado por el organismo es 11 3585-9810.

La recomendación apunta a que los posibles hallazgos sean comunicados antes de asumir por cuenta propia el alcance o la importancia de una detección. El registro oficial permite que especialistas evalúen la información y determinen si corresponde incorporarla al sistema de vigilancia.

La advertencia sobre la Pilosella officinarum se inscribe así en una política más amplia de monitoreo de especies que pueden afectar los recursos vegetales del país. En Tierra del Fuego, el desafío consiste en evitar que una maleza capaz de desplazar especies nativas gane nuevos espacios dentro de un ecosistema donde la recuperación natural puede demandar tiempo.

Para el sector ganadero y para quienes trabajan en conservación de los pastizales, identificar tempranamente nuevos focos puede resultar determinante. El seguimiento de la distribución de la especie, sumado a la comunicación de detecciones, permite generar información para orientar futuras acciones de prevención y manejo.

 

 

¡Envianos tus Contenidos!

Difundí tus Ideas, Conocimientos, Experiencias, Opiniones y Proyectos.


¡Juntos el Campo es más fuerte!














¡Juntos por la eliminación
de las Retenciones!

Te invitamos a contarle a todos los argentinos por qué es bueno eliminar las Retenciones.

¡Sumá tu Stand!

Publicá tu marca en la plataforma líder del agro y aumentá tus ventas hoy.

Recibí los mejores contenidos

Suscribite a nuestro Newsletter y sigamos agregando valor.

Agroempresrio

¡Contenidos que agregan valor!