e manejo casi hortícola, los productores lo cultivan con sutileza y precisión para poder expresar al máximo su potencial. En este sentido, las decisiones sobre las aplicaciones de porotos deben estar guiadas por el conocimiento de la fenología y de la fisiología del cultivo, sin olvidarnos de la eficiencia a la hora de aprovechar los insumos.
Compartimos algunas características y consejos para lograr un buen manejo a campo:
- El poroto es un cultivo de ciclo corto que dura entre 90 y 110 días desde la siembra a la cosecha.
- Tiene un requerimiento de agua de entre 300 y 500 mm en el ciclo completo. Dada su baja capacidad fotosintética, elevada tasa transpiración y un sistema radicular reducido, no tolera el encharcamiento y su rango de tolerancia a la temperatura es estrecho, aproximadamente de 15 a 29°C (mínimas de 12°C y máximas de 35°C).
- Su productividad depende de tres factores: genética, ambiente y manejo.
- Los factores dependientes del manejo son: número de nudos, área foliar, duración del área foliar y número de vainas por planta.
- Es esencial un perfecto conocimiento del ambiente de producción.
- Utilice semillas de buena calidad y procedencia conocida.
- Es necesario ser exigentes tanto con la densidad en la siembra como con la distribución espacial de las semillas.
- Garantice la ramificación temprana.
- Procure lograr un crecimiento vegetativo armonioso, sin excesos.
- La protección sanitaria desde los períodos iniciales es clave. Realice un control efectivo y racional de malezas para evitar plagas y enfermedades.
- Apunte a floraciones sin estrés significativo: una larga duración del área foliar y una uniformidad de maduración.
- Trate de generar la mayor cantidad de nudos fértiles por planta y bajar la tasa de aborto floral.
- Atienda las necesidades de nitrógeno en la fase fenológica específica.
- Asegure el área foliar y la duración de las hojas hasta el final del ciclo, manteniendo un llenado de granos constante.
- El crecimiento de las raíces está directamente relacionado con el balance hormonal de la planta y, consecuentemente, repercutirá en la construcción del rendimiento.
- La aplicación de biorreguladores en la semilla tiene un efecto muy positivo mejorando la calidad de la raíces en lo que respecta a profundidad, cantidad, capacidad de acumular energía y de balancear nutrientes y hormonas.
- Las actividades agrícolas exigen un enfoque muy amplio, tanto en la gestión del proceso productivo como en el conocimiento mínimo para la mitigación de estrés biótico y abiótico que pueda condicionar el objetivo trazado.
- La búsqueda de información precisa podrá asegurar el desempeño de profesionales agrícolas capacitados y responsables.