San Juan se prepara para regresar al mercado internacional de deuda con una emisión de hasta US$600 millones, destinada principalmente a financiar obras de infraestructura vinculadas con su producción. La provincia buscará colocar un bono bajo legislación de Nueva York en un escenario marcado por la suba del riesgo país argentino.
La operación representa el primer regreso de San Juan al mercado internacional de deuda en casi tres décadas y llega después de varias semanas de reuniones con inversores. Según informó Forbes, el riesgo país alcanzó los 557 puntos básicos, su nivel más alto desde abril, antes de la colocación.
El gobernador Marcelo Orrego explicó que el objetivo central será utilizar los recursos para mejorar la infraestructura provincial. "Casi todo se va a dedicar a obras de infraestructura", afirmó en diálogo con Forbes.
"Necesitamos hacer nuevas rutas porque están destruidas y otras hay que mejorarlas", agregó el mandatario. La estrategia apunta a facilitar la salida de la producción provincial y acompañar las inversiones previstas para los próximos años.
El contexto financiero, sin embargo, agrega presión sobre la operación. El aumento del riesgo país y la caída reciente de los bonos soberanos argentinos elevaron las expectativas sobre el rendimiento que podrían exigir los inversores.
Las primeras estimaciones ubicaban la tasa esperada alrededor del 9% anual en dólares, pero el deterioro de las condiciones financieras llevó al mercado a considerar niveles cercanos al 10%. Según informó Forbes, la provincia evaluaba reducir el monto de la colocación si las condiciones resultaban menos favorables de lo esperado.
El bono fue planteado inicialmente con un plazo de nueve años, amortización del capital en tres cuotas iguales durante los últimos tres años y pagos semestrales de intereses. Fitch le asignó una calificación esperada de B-, sujeta a las condiciones finales de la operación.
El perfil productivo de San Juan aparece como uno de los principales argumentos ante los inversores. La provincia tiene una fuerte presencia de la minería, la vitivinicultura y la actividad manufacturera, además de una cartera de grandes proyectos que demandarán nuevas obras.
El sector minero concentra especialmente la atención. Según informó Forbes, San Juan reúne cuatro proyectos aprobados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con desembolsos proyectados por aproximadamente US$21.700 millones.
Entre ellos se encuentra Vicuña, el proyecto de cobre, oro y plata que integra los yacimientos Josemaría y Filo del Sol. La iniciativa contempla una inversión inicial aprobada bajo el RIGI de US$9.700 millones y está impulsada por BHP y Lundin Mining.
La minería ya tiene un peso decisivo en el comercio exterior provincial. Durante el primer bimestre de 2026, San Juan exportó US$404 millones en minerales, un 40,9% más que en el mismo período del año anterior. El sector representó el 92,5% de las exportaciones provinciales en ese período, según datos publicados previamente por Forbes.
El regreso de San Juan al financiamiento externo se produce además después de las colocaciones realizadas por otras jurisdicciones argentinas. Córdoba, Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Chubut y Neuquén ya recurrieron a emisiones bajo legislación extranjera durante el actual período presidencial.
De acuerdo con datos de la consultora 1816 citados por Forbes, esas provincias habían emitido en conjunto US$4.875 millones. Con su operación, San Juan se convertiría en la séptima jurisdicción en incorporarse a esa serie de colocaciones.
Para la provincia, el desafío será combinar el acceso al financiamiento internacional con un costo que resulte sostenible. Al mismo tiempo, el Gobierno sanjuanino busca aprovechar el interés generado por sus proyectos productivos para obtener recursos destinados a la infraestructura necesaria para acompañar su expansión.