JP Morgan proyectó que la economía argentina crecerá 2,5% en 2027, con un avance del 11% de las exportaciones como uno de los principales motores de la actividad. La entidad también revisó sus estimaciones para 2026 y anticipó un tercer trimestre contractivo, aunque espera que algunas de las restricciones que actualmente afectan al consumo y al crédito comiencen a moderarse.
Según informó LA NACION en una nota de Agustín Maza, el banco estadounidense actualizó sus previsiones después de conocerse los datos de actividad económica correspondientes a julio.
Para 2027, JP Morgan espera que el crecimiento tenga como protagonistas a los sectores orientados al mercado externo. Las exportaciones aumentarían 11%, mientras que el PBI avanzaría 2,5%.
El escenario plantea un desempeño particularmente dinámico para actividades vinculadas con la generación de divisas, entre ellas energía y minería. El banco considera que estos sectores tendrán un papel relevante en la expansión económica del próximo año.

La entidad también prevé que algunas de las condiciones que actualmente limitan la demanda interna podrían comenzar a mejorar. Según su análisis, la inflación del primer trimestre afectó los ingresos y el aumento de la morosidad frenó el crédito, dos restricciones que JP Morgan espera que cedan.
El consumo privado, sin embargo, mostraría una recuperación más moderada. La entidad proyecta una expansión de 0,4% durante 2027, frente al 3,4% contemplado en el proyecto de Presupuesto.
“Las perspectivas de crecimiento probablemente sigan siendo muy desiguales”, señaló JP Morgan al diferenciar la evolución esperada entre los sectores exportadores y aquellos más dependientes del mercado interno.
Para 2026, el banco redujo al 1,5% su previsión de crecimiento del PBI, luego de conocerse una caída de la actividad mayor a la que esperaba durante julio.
El Estimador Mensual de Actividad Económica registró ese mes una baja desestacionalizada del 2,9% respecto de junio y del 1,4% interanual. Frente a esos resultados, JP Morgan proyectó para el tercer trimestre una contracción del 4% a tasa anualizada, equivalente a una caída cercana al 1% respecto de los tres meses anteriores.
“Esperábamos un dato débil de actividad en julio”, indicaron los economistas del banco, aunque admitieron que el retroceso “superó significativamente” sus previsiones.
La entidad también llamó a interpretar las cifras con cautela debido a factores puntuales que incidieron sobre julio, como una menor cantidad de días hábiles, interrupciones en el suministro de gas y condiciones climáticas adversas.
Desde el equipo económico del Gobierno también consideran que una parte de la caída respondió a factores transitorios y esperan una recuperación durante agosto y septiembre, con continuidad hacia el último trimestre.

La diferencia entre las estimaciones aparece principalmente en la magnitud del crecimiento esperado. Mientras JP Morgan proyecta una expansión del 2,5% del PBI en 2027, el Gobierno calcula un avance del 4%.
En ambos escenarios, la economía argentina mantendría una trayectoria de crecimiento durante 2027, aunque con diferentes estimaciones sobre su intensidad y sobre la velocidad de recuperación del consumo interno.
Las próximas cifras de actividad permitirán determinar el punto de partida para ese escenario. Para JP Morgan, el crecimiento esperado para 2027 estaría apoyado principalmente en exportaciones en expansión y sectores productivos orientados al mercado internacional.