Santiago Mignone, presidente de IDEA y socio de PwC Argentina, cerró el 62° Coloquio de IDEA en Mar del Plata con un llamado a construir una estrategia de largo plazo y presentó nueve compromisos orientados a sostener la estabilidad, mejorar la competitividad y fortalecer las instituciones. La propuesta apunta a que Argentina deje de concentrarse exclusivamente en la coyuntura y pueda proyectar un horizonte de desarrollo durante las próximas dos décadas, según informó Infobae en una nota de Lola Loustalot.
“El cambio más importante que necesitamos es dejar de pensar solamente en el próximo año y empezar a pensar en los próximos 20”, afirmó Mignone ante empresarios, funcionarios y referentes del sector privado reunidos en el Hotel Sheraton.
El planteo sintetizó uno de los principales ejes del encuentro, realizado durante tres jornadas bajo el lema “Invirtiendo la Historia. 20 años: de promesa a potencia”. La agenda estuvo enfocada en discutir cómo transformar un proceso de estabilización en crecimiento sostenido y qué condiciones necesita Argentina para mantenerlo durante distintos ciclos políticos. IDEA había definido previamente ese horizonte de 20 años como uno de los objetivos centrales del Coloquio.
Mignone sostuvo que avanzar en esa dirección requiere mantener los cambios que permitan consolidar la estabilidad. “El camino no será posible si volvemos sobre nuestros pasos. Es determinante sostener el esfuerzo realizado y persistir en el rumbo”, señaló.
El presidente de IDEA también retomó una definición pronunciada durante la apertura por Fabián Kon, presidente del 62° Coloquio y CEO de Grupo Galicia: “La estabilidad no es un fin en sí mismo. Es una herramienta para mejorar la vida de las personas”.

A partir de esa premisa, Mignone planteó la necesidad de abandonar una dinámica marcada por las urgencias económicas y electorales. “Durante demasiado tiempo vivimos pendientes del próximo sobresalto, de las próximas elecciones, del próximo gobierno, del próximo ciclo económico”, afirmó. Y resumió el cambio de enfoque propuesto por la entidad: “Queremos hablar del futuro”.
La hoja de ruta presentada por IDEA contempla nueve compromisos. Entre ellos aparece la consolidación de la estabilidad macroeconómica mediante políticas consistentes, equilibrio fiscal, sostenibilidad de la deuda y una inflación alineada con estándares internacionales.
También se propuso respetar los compromisos asumidos por el Estado independientemente del gobierno que los haya contraído y avanzar hacia una economía más competitiva y productiva, con un esquema tributario que acompañe a las empresas que producen y generan empleo.
En materia fiscal, Mignone reclamó una nueva Ley de Coparticipación Federal de Impuestos que permita avanzar sobre los tributos distorsivos. “Los mandatos constitucionales no son optativos”, sostuvo.
La agenda también incluye fortalecer la formalidad laboral y combatir la evasión, impulsar una mayor integración internacional mediante acuerdos comerciales y promover una transición económica con inclusión social, capacitación e incorporación de nuevas tecnologías.
Los últimos puntos estuvieron vinculados con las reglas institucionales. IDEA planteó la necesidad de establecer objetivos básicos comunes y reglas estables, con consensos entre actores políticos, económicos y sociales sobre cuestiones como el respeto institucional y la propiedad privada.
Mignone también reclamó fortalecer el funcionamiento de la Justicia, con mayor independencia y tiempos de resolución razonables, y cerró la lista con un llamado a promover una ética empresaria centrada en las personas, la transparencia y la lucha contra la corrupción, especialmente frente a los cambios que genera la inteligencia artificial.
Sobre el final de su discurso, el presidente de IDEA hizo referencia al escenario electoral de 2027 y pidió que el debate político no quede limitado a las urgencias del momento.
La conclusión volvió sobre el concepto que atravesó el encuentro: construir sobre lo realizado y sostener una mirada de largo plazo. “No se trata de tirar abajo la pared que, con esfuerzo, venimos construyendo toda la sociedad argentina. Se trata de mantener lo construido, apuntalar lo necesario y agregar ladrillo sobre ladrillo”, afirmó Mignone.
Con ese mensaje, el 62° Coloquio cerró tres jornadas de discusión sobre estabilidad, inversión, competitividad, instituciones, transformación productiva y tecnología, con una propuesta que busca trasladar el horizonte económico desde el próximo año hacia las próximas dos décadas.