La siembra directa en Argentina atraviesa una transformación vinculada al manejo de los suelos, ya que diversos estudios técnicos señalan que un número creciente de productores está optando por reincorporar las labranzas mecánicas en sus lotes, según informó Agrofy News el 6 de octubre de 2026. Esta modificación en las prácticas agronómicas responde a la necesidad de enfrentar problemas crecientes de malezas resistentes y compactación superficial.
Los especialistas advierten que, si bien el uso de labranzas puntuales puede descomprimir perfiles afectados, abandonar de forma sistemática el esquema conservacionista pone en riesgo los avances logrados en materia de erosión y retención de humedad. Las entidades técnicas recomiendan evaluar minuciosamente cada lote para evitar un deterioro biológico irreversible en la superficie productiva.