La remolacha forrajera fue evaluada por especialistas del INTA como alternativa para terminar novillos durante el invierno en los valles irrigados de la Norpatagonia. El trabajo comparó la carne obtenida con animales alimentados con remolacha en pastoreo directo frente a una dieta tradicional basada en maíz y encontró una calidad comparable a la de sistemas pastoriles.
El estudio fue realizado por María Gabriela Garcilazo, de la Estación Experimental Agropecuaria Valle Inferior del INTA, y Verónica Favere, de la Agencia de Extensión Rural Valle Medio del INTA, junto con especialistas del Instituto de Tecnología de Alimentos del organismo. El trabajo fue publicado en agosto de 2026.
La investigación buscó responder una pregunta concreta: qué características presenta la carne producida a partir de una terminación con remolacha forrajera, una alternativa que puede utilizarse durante el invierno cuando disminuye la disponibilidad de forraje.
El ensayo analizó muestras de carne de animales terminados mediante dos sistemas:
Los investigadores evaluaron diferentes parámetros de calidad de la carne, entre ellos color, terneza, capacidad de retención de agua y pérdidas durante la cocción.
También analizaron el perfil de ácidos grasos, considerado uno de los indicadores relevantes para caracterizar el producto final.
La calidad de la carne obtenida con remolacha forrajera resultó equiparable a la de los sistemas pastoriles, de acuerdo con la descripción del trabajo incorporada al repositorio institucional del INTA.
El análisis también mostró un perfil de ácidos grasos considerado favorable desde el punto de vista de la alimentación humana.
Los resultados abren una posibilidad productiva para obtener carne diferenciada durante el invierno, una etapa en la que los sistemas ganaderos de los valles irrigados enfrentan una menor disponibilidad de recursos forrajeros.
La investigación se inscribe en una línea de trabajo que analiza desde hace varios años la adaptación y utilización de la remolacha forrajera en los valles irrigados de la Norpatagonia.
Una de sus características es que permite el pastoreo directo durante el invierno, lo que evita procesos de conservación y almacenamiento propios de otros recursos forrajeros.
El interés productivo también está asociado con la posibilidad de utilizarla como alternativa para la terminación de novillos cuando la oferta de forraje disminuye.
El trabajo del INTA no se limitó a analizar el desempeño de la remolacha como recurso alimenticio.
El objetivo fue determinar qué sucede con el producto final: la carne.
Por eso, el análisis incluyó características físicas y químicas de las muestras obtenidas con las dos dietas.
La comparación permitió establecer que la alternativa basada en remolacha puede generar carne con características de calidad comparables con las de sistemas pastoriles, mientras que el perfil de ácidos grasos presentó resultados favorables.
La disponibilidad de recursos forrajeros es uno de los principales condicionantes de la producción bovina durante el invierno en los valles irrigados de la Norpatagonia.
En ese contexto, la remolacha forrajera aparece como una alternativa que puede utilizarse para sostener la terminación de los animales y, al mismo tiempo, obtener un producto con características de calidad diferenciada.
La investigación aporta información sobre una etapa que resultaba central para evaluar la conveniencia productiva de la alternativa: qué calidad tiene la carne obtenida.