Los frigoríficos de consumo atraviesan un período de pérdidas y menor actividad, con una faena que cayó 10% interanual y costos industriales en aumento, según el diagnóstico de la Cámara de la Industria Cárnica (CAINCA), publicado por Bichos de Campo. La entidad sostiene que las plantas acumulan ocho meses consecutivos de resultados negativos.
Gustavo Marcos, presidente de CAINCA, señaló que el mercado interno no convalida aumentos en el precio de la carne, mientras los gastos de las plantas continúan creciendo.
“El mostrador no tracciona, por lo cual el volumen de producción no evoluciona”, señaló Marcos.
La entidad agrupa frigoríficos bonaerenses vinculados principalmente con el abastecimiento del mercado interno.
Uno de los principales problemas señalados por CAINCA es la diferencia entre el crecimiento de los costos y la capacidad de las empresas para trasladarlos al precio final.
La energía eléctrica constituye uno de los ejemplos centrales. Según Marcos, su costo se multiplicó por tres durante 2026.
A eso se suman las ART, cuyos valores aumentaron al menos 100%, además de tasas provinciales y municipales y servicios contratados por las plantas.
Según la cámara, varios de esos gastos aumentaron al doble de la inflación medida por el IPC.
“Los costos y los gastos continúan evolucionando y eso recorta también el poder adquisitivo que el consumidor tiene”, indicó Marcos.
El resultado es un deterioro de los márgenes de las plantas que dependen principalmente del mercado doméstico.
El informe que CAINCA realiza junto con el Instituto Argentino de Profesores Universitarios de Costos muestra el impacto de esa diferencia entre ingresos y gastos.
“Los márgenes se recortan y esto, acompañado a la actualización que tienen nuestros ingresos por subproductos, hace que las plantas de consumo, en este contexto donde la faena cayó un 10%, den pérdida”, sostuvo Marcos.
La pérdida acumulada llegó a unos $74 por kilo producido en el último relevamiento citado por la entidad.
El rojo representa entre 10% y 20% de los ingresos, dependiendo del tamaño de cada establecimiento.
“No es sorpresa que los resultados operativos de las plantas sigan dando negativo, acumulando mucha perdida en estos primeros 8 meses del 2026 y acentuando la reestructuración de personal”, señaló el presidente de CAINCA.
La menor faena también genera presión sobre las estructuras industriales.
Con menos animales procesados, los costos fijos tienen un peso mayor sobre cada unidad producida.
Las plantas comenzaron a evaluar medidas para adecuarse al nuevo nivel de actividad, entre ellas reducciones de personal.
La cámara advierte que esa dinámica puede reducir el número de establecimientos dedicados al abastecimiento del mercado doméstico.
La situación también se vincula con el poder de compra de los consumidores. El precio de la carne encuentra un límite en la capacidad de pago del mercado interno, mientras los frigoríficos enfrentan aumentos de costos que no pueden trasladar completamente.
Desde la entidad plantean que la política sectorial no debería concentrarse únicamente en el desarrollo de las exportaciones.
“Han pasado varios años donde las autoridades han hecho eje en recuperar, mantener y ganar mercados de exportación, y eso es importantísimo. Entendemos que llegó la hora de volver a mirar el consumo para poder sostener la producción en su conjunto”, expresó Marcos.
El planteo de CAINCA combina dos problemas: menor volumen de faena y mayores costos industriales.
La cámara considera que la continuidad de esa brecha puede profundizar la reestructuración de las plantas que abastecen al mercado interno.