Las pymes lácteas argentinas tienen una oportunidad de crecimiento en el desarrollo de productos diferenciados, con nuevos formatos, presentaciones y estrategias comerciales, según planteó Sebastián Alconada, director nacional de Lechería, durante una visita a la World Dairy Expo, realizada en Wisconsin, Estados Unidos. El funcionario consideró que las pequeñas industrias pueden encontrar alternativas para competir sin concentrarse exclusivamente en quesos tradicionales como el cremoso y el queso barra, según publicó TodoAgro.
La experiencia en el mercado estadounidense le permitió observar tecnologías, modelos de negocios y propuestas de comercialización que podrían aportar ideas para la cadena láctea argentina. Además de recorrer la exposición, Alconada visitó empresas y analizó posibilidades para acercar desarrollos tecnológicos, promover inversiones y generar vínculos entre compañías extranjeras y actores privados del país.
“Estoy como un nene en una juguetería”, expresó al describir su experiencia durante la visita.
Uno de los aspectos que llamó la atención del funcionario fue la diversidad de productos disponibles en los supermercados estadounidenses. La observación incluyó tanto la oferta de alimentos como las estrategias de marketing, el packaging y las presentaciones destinadas a distintos perfiles de consumidores.
A partir de esa experiencia, Alconada destacó la posibilidad de avanzar desde productos de menor diferenciación hacia propuestas con mayor valor agregado. “Tenemos una oportunidad comercial en cuanto al desarrollo de nuevos productos”, sostuvo.
Como ejemplo, mencionó un snack elaborado a partir de queso, presentado en un formato individual de 20 gramos y comercializado a un dólar en Estados Unidos. La referencia ilustra una alternativa de presentación y posicionamiento comercial, pero no constituye un precio de referencia para el mercado argentino.
“Ahí tenés un ejemplo de cómo agregar valor. Te comiste una barrita de queso por un dólar”, explicó.
El caso muestra cómo un alimento conocido puede presentarse de otra manera para responder a una ocasión de consumo específica. En ese proceso, la diferenciación no depende necesariamente de cambiar por completo la materia prima: también puede apoyarse en el tamaño de la porción, el envase, la practicidad y la forma de comunicar el producto.
El planteo apunta especialmente a las pequeñas y medianas industrias que participan en segmentos de alto volumen y con productos similares entre sí. Para esas empresas, competir únicamente por precio en categorías tradicionales puede limitar las posibilidades de distinguir su oferta.
“Para la PyME es un mensaje importante: tratar de no seguir compitiendo por el cremoso y la barra, sino empezar a buscar otras alternativas”, señaló Alconada.
La búsqueda de nuevas oportunidades puede incluir el desarrollo de formatos individuales, productos orientados a consumos específicos y presentaciones que faciliten su comercialización. La viabilidad de cada iniciativa dependerá de las características de la empresa, su capacidad productiva y la respuesta de los consumidores; la fuente no informa proyectos concretos ni resultados comerciales de pymes argentinas derivados de esta experiencia.
En ese contexto, observar otros mercados puede funcionar como una herramienta para identificar tendencias y estudiar modelos que luego puedan adaptarse a las condiciones locales. El desafío consiste en evaluar cuáles de esas propuestas tienen posibilidades de desarrollarse en Argentina, en lugar de replicarlas automáticamente.
La agenda de Alconada en Estados Unidos también estuvo vinculada con la identificación de tecnologías y oportunidades de cooperación. Según explicó, estos viajes permiten generar contactos con compañías internacionales y facilitar el acercamiento entre esas empresas y el sector privado argentino.
El objetivo es explorar desarrollos que todavía no están disponibles en el país, además de promover inversiones y la búsqueda de socios estratégicos. Estas gestiones forman parte de una perspectiva más amplia para fortalecer la cadena láctea y ampliar las opciones de negocio.
La experiencia de la World Dairy Expo deja así dos ejes para las industrias locales: observar soluciones tecnológicas que puedan mejorar sus procesos y analizar nuevas formas de presentar y comercializar los productos.
Para las pymes, la diferenciación aparece como una vía posible para ampliar su oferta y encontrar espacios comerciales distintos de los segmentos tradicionales. La clave, de acuerdo con el planteo del funcionario, es identificar alternativas que permitan agregar valor y adaptarlas a las posibilidades de cada empresa.