El mercado del aceite de girasol mantiene cotizaciones firmes pese al ingreso de la cosecha del hemisferio norte, según el informe de coyuntura de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), elaborado por su asesor económico, Jorge Ingaramo, y difundido por TN el 14 de octubre de 2026. La demanda internacional, los costos de transporte marítimo y las dificultades logísticas en el mar Negro y el mar de Azov explican parte de ese comportamiento, mientras las exportaciones argentinas del complejo girasolero registran un fuerte crecimiento.
El reporte señala que la firmeza de los valores se observa tanto en el mercado internacional como en el local. El escenario combina una mayor disponibilidad global de materia prima con una demanda sostenida de aceite y un contexto comercial condicionado por los problemas para transportar la producción.
De acuerdo con los datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires citados en el informe, el aceite de girasol con cotización CIF Rotterdam registró un valor de US$1.420,5 por tonelada para octubre de 2026. Esa referencia se ubicó un 48% por encima del promedio de la década anterior a la invasión rusa de Ucrania.
Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) consignó una referencia de US$1.390 por tonelada para entregas entre enero y marzo de 2027, correspondiente a aceite de origen de la Unión Europea.
En el mercado argentino, los valores FOB informados por la Secretaría de Agricultura de la Nación se ubicaron en los siguientes niveles:
US$1.331 por tonelada para embarques de octubre a diciembre de 2026.
US$1.293 por tonelada para el período de enero a septiembre de 2027.
Estas referencias corresponden a períodos de entrega diferentes. La publicación no detalla una fecha de cierre individual para cada cotización, por lo que los valores no deben interpretarse como precios de cierre de una misma jornada.
El desempeño exportador constituye otro indicador relevante para el sector. Según cifras del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), elaboradas a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el complejo girasolero argentino generó US$2.717,6 millones en exportaciones entre enero y agosto de 2026.
El monto representó un incremento del 89,6% frente al mismo período de 2025 y explicó el 7,4% de las ventas externas agroindustriales totales del país.
El resultado refleja la relevancia del complejo en el comercio exterior argentino, en un contexto en el que la demanda de aceite y las condiciones de abastecimiento internacional influyen sobre las oportunidades comerciales.
Las estimaciones de producción de girasol para la campaña 2026/27 presentan diferencias entre los organismos y entidades relevados por el informe.
USDA: proyectó una producción argentina de 8 millones de toneladas.
Bolsa de Cereales de Buenos Aires: estimó una cosecha de 7 millones de toneladas, sobre una intención de siembra de 3,1 millones de hectáreas.
Oil World: calculó una producción de 6,74 millones de toneladas, con una superficie de 3,25 millones de hectáreas.
Secretaría de Agricultura de la Nación: informó una superficie de siembra estimada en 3,19 millones de hectáreas.
En cuanto al avance de las labores, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que se había implantado el 36,1% de la intención nacional, equivalente a 1.121.000 hectáreas. Las tareas habían concluido en el nordeste argentino (NEA) y el centro-norte de Santa Fe, mientras comenzaban en el sur de Buenos Aires y La Pampa.
El reporte también indicó que el 98,4% de los lotes se encontraba en condiciones entre normales y excelentes, de acuerdo con la evaluación citada.
Las perspectivas internacionales del girasol también apuntan a una recuperación de la producción. Según los datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) incluidos en el informe de ASAGIR, la producción mundial aumentaría un 14,9%, hasta alcanzar 63,62 millones de toneladas.
Las subas previstas para Ucrania, Rusia y la Unión Europea son del 21,5%, 20% y 12,7%, respectivamente.
El crecimiento de la oferta estaría acompañado por un aumento del 15% en el consumo mundial de aceite de girasol y una expansión del 27,3% en las importaciones globales.
En ese escenario, la participación argentina en el comercio mundial de aceite de girasol se estima en el 12,8%. La evolución de la demanda, los costos logísticos y la recuperación productiva de los principales competidores serán variables relevantes para el mercado durante la campaña 2026/27.