La prevención del HLB en cítricos es el eje de una propuesta de actualización normativa que analizó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) junto con organismos públicos, universidades, provincias y entidades del sector citrícola. La reunión se realizó el 14 de octubre de 2026 para revisar el Programa Nacional de Prevención del Huanglongbing y un proyecto de resolución que busca unificar siete normas vigentes sobre la enfermedad y su vector, Diaphorina citri.
El proyecto todavía está en etapa de análisis. Durante el encuentro se revisó el articulado completo y sus anexos, y las jurisdicciones participantes se comprometieron a enviar propuestas sobre puntos que requieren debate con otros actores regionales. Por eso, la actualización no debe interpretarse como una norma ya aprobada o en vigor.
La revisión apunta a adaptar el marco sanitario a la realidad productiva y comercial, con medidas que tengan en cuenta las diferencias de riesgo entre regiones sin reducir los controles necesarios para proteger la citricultura argentina.
La propuesta plantea reorganizar las categorías de áreas en función de la detección de la enfermedad y de la distribución de Diaphorina citri, el insecto vector. También contempla ajustar las condiciones para el movimiento de fruta cítrica y de material de propagación vegetal cítrico.
Otro punto es la actualización del Plan de Contingencia que se aplica cuando se detecta HLB en una zona que se encontraba libre de la enfermedad. El objetivo es adecuar las herramientas sanitarias a la realidad productiva y comercial, con medidas proporcionales al riesgo de cada región.
El proyecto busca integrar en un marco normativo unificado disposiciones que actualmente se encuentran distribuidas en siete normas. Según la información oficial, el trabajo contempla revisar tanto el texto principal como los anexos y abrir espacios de discusión sobre los puntos que requieren acuerdos entre las jurisdicciones.
La iniciativa no elimina la necesidad de controles fitosanitarios. Por el contrario, el SENASA señaló que la actualización debe conservar el rigor de las medidas necesarias para prevenir la dispersión de la enfermedad.
El Huanglongbing (HLB) es una enfermedad considerada una de las más destructivas para los cítricos a escala mundial. Su prevención requiere vigilancia, detección temprana y coordinación entre organismos públicos y actores productivos, ya que puede comprometer la producción citrícola y el movimiento de plantas y frutas.
El insecto Diaphorina citri es el vector asociado a la enfermedad y su distribución constituye uno de los factores considerados en el proyecto de actualización. Por eso, la propuesta plantea clasificar las áreas según la situación sanitaria y la presencia del vector.
La prevención también tiene una dimensión comercial. Las medidas para trasladar fruta y material de propagación deben responder a las condiciones sanitarias de cada zona, con el propósito de reducir el riesgo de dispersión y mantener las condiciones necesarias para el comercio.
La fuente oficial presenta la experiencia argentina en prevención y manejo del HLB como un caso de éxito en comparación con la evolución de la enfermedad en otros países del continente. Atribuye ese resultado a la anticipación, las medidas preventivas y la articulación sostenida entre organismos públicos y el sector productivo.
La Comisión Técnica Interinstitucional (CTI) del Programa Nacional de Prevención del HLB coordinó el análisis bajo la conducción del SENASA. Participaron representantes de centros regionales del organismo y de instituciones técnicas y académicas.
Entre las entidades participantes estuvieron:
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
El Instituto Nacional de Semillas (INASE).
La Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).
La Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
El Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (IFIBYNE-CONICET-UBA).
La Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata.
También estuvieron representadas las provincias de Tucumán, Salta, Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires. Por parte del sector productivo participaron la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), la Federación del Citrus de Entre Ríos (FECIER) y la Asociación Fitosanitaria del NOA (AFINOA).
La diversidad de participantes responde a la necesidad de coordinar las medidas sanitarias entre las regiones citrícolas, los organismos de control, las instituciones científicas y las entidades productivas.
Durante la reunión se revisó el texto completo del proyecto y sus anexos. Las jurisdicciones se comprometieron a enviar propuestas sobre algunos puntos críticos que requieren trabajo con otros actores regionales.
El proceso todavía debe continuar con el análisis de esas contribuciones. Hasta que se confirme la aprobación y entrada en vigor de una nueva resolución, las normas vigentes siguen siendo el marco de referencia para las medidas sanitarias.
La actualización busca proteger la producción citrícola argentina mediante herramientas adaptadas al riesgo sanitario de cada región. El desafío será combinar la prevención de la enfermedad, la coordinación federal y las condiciones necesarias para el movimiento de fruta y material vegetal.