El Mollar, un pueblo ubicado en los Valles Calchaquíes de Tucumán, a poco más de 100 kilómetros de San Miguel de Tucumán, se destaca como una alternativa para quienes buscan naturaleza, aventura e historia en el norte argentino. Rodeado de montañas y situado junto al dique La Angostura, este destino ofrece actividades náuticas, recorridos arqueológicos y senderos que conducen hasta una cascada de aproximadamente 60 metros de altura.
La localidad se encuentra a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar y forma parte de uno de los paisajes característicos de la provincia. Su entorno combina extensas superficies de agua, caminos de montaña y espacios que conservan testimonios de antiguas comunidades.
El acceso se realiza por la Ruta Provincial 307, un recorrido que atraviesa sectores montañosos y permite apreciar el paisaje del valle antes de llegar al pueblo.
Uno de los principales atractivos es el dique La Angostura, un espejo de agua rodeado de montañas que concentra buena parte de las actividades recreativas de la zona.
Durante los meses de temperaturas más agradables, los visitantes pueden practicar kayak, kitesurf y pesca deportiva, además de recorrer los caminos cercanos a la costa.
El entorno también ofrece diferentes puntos panorámicos desde los cuales se pueden observar el embalse y las elevaciones que rodean la localidad.
La presencia del lago convierte a El Mollar en una opción para quienes buscan combinar descanso con actividades al aire libre, sin necesidad de realizar grandes desplazamientos.
Sin embargo, el atractivo del pueblo no se limita a sus paisajes naturales. La localidad también conserva un importante patrimonio arqueológico que permite conocer parte de la historia de los antiguos habitantes del valle.
Frente a la plaza principal se encuentra el Museo Arqueológico a Cielo Abierto Los Menhires, un espacio que reúne más de 50 piedras talladas hace más de 2.000 años.
Estas piezas, conocidas como menhires o huancas, presentan grabados de figuras humanas, animales y diferentes representaciones simbólicas.
Los investigadores consideran que pudieron cumplir diversas funciones dentro de las comunidades que habitaron la región, debido a que algunas fueron encontradas cerca de antiguos espacios ceremoniales, áreas de cultivo y cursos de agua.
Actualmente, las esculturas pueden observarse en un predio acondicionado para su conservación y exhibición, con acceso gratuito.
La visita permite incorporar una experiencia cultural al recorrido turístico y conocer manifestaciones arqueológicas vinculadas con la historia del territorio tucumano.
Otro de los principales atractivos naturales es la Cascada Los Alisos, un salto de agua de aproximadamente 60 metros que se encuentra en un entorno montañoso.
Para llegar es necesario realizar una caminata por el valle del río Mollar, a través de un sendero que permite descubrir paisajes de altura y observar la vegetación característica de la zona.
El recorrido también ofrece oportunidades para el avistaje de aves, entre ellas cóndores que pueden sobrevolar las montañas.
Las características de la cascada cambian según la estación del año, lo que permite encontrar escenarios diferentes en cada visita.
Durante el invierno, las bajas temperaturas pueden provocar el congelamiento parcial del salto de agua y formar estructuras de hielo.
En primavera y verano, en cambio, el paisaje presenta una vegetación más verde y el movimiento del agua se convierte en uno de los principales atractivos del recorrido.
Por tratarse de un ambiente de montaña, es conveniente consultar las condiciones del sendero y del clima antes de realizar la excursión.
Además de las actividades vinculadas con el lago y las caminatas, El Mollar cuenta con propuestas que permiten acercarse a la cultura y las tradiciones locales.
Una de ellas es la Ruta del Artesano, un circuito que invita a conocer talleres y observar trabajos realizados por productores y artesanos de la región.
Esta experiencia permite descubrir técnicas tradicionales y entrar en contacto con actividades que forman parte de la identidad cultural del valle.
Otro punto destacado es el Mirador del Cóndor, ubicado a unos 16 kilómetros del pueblo, desde donde se pueden apreciar vistas panorámicas del dique, las montañas y el paisaje circundante.
La combinación de actividades convierte a El Mollar en un destino que puede recorrerse durante un fin de semana o integrarse a un itinerario más amplio por Tucumán.
Su cercanía con Tafí del Valle permite organizar una escapada que incluya diferentes localidades y atractivos naturales de la región.
Los visitantes pueden distribuir su tiempo entre recorridos culturales, actividades deportivas y caminatas, de acuerdo con sus intereses y las condiciones climáticas.
La localidad ofrece así una alternativa para quienes buscan conocer el norte argentino desde una perspectiva que combine patrimonio histórico y naturaleza.
Con su lago rodeado de montañas, los antiguos menhires y la Cascada Los Alisos, El Mollar reúne algunos de los principales atractivos turísticos del paisaje tucumano.
Su ubicación y la diversidad de experiencias disponibles lo convierten en una opción para disfrutar de una escapada y descubrir una parte de la historia y la geografía de los Valles Calchaquíes.