El exgobernador de Neuquén, Jorge Sapag, respaldó la extensión del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) al sector upstream de Vaca Muerta y pidió acelerar los proyectos para generar empleo, atraer capitales y aumentar las exportaciones energéticas. Durante su participación en la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026, el dirigente también planteó la necesidad de proteger a las pequeñas y medianas empresas, fortalecer la industria nacional y mantener reglas estables para el desarrollo del sector.
Sapag presentó su libro Vaca Muerta. Tesoro y faro para la Argentina durante la exposición energética realizada en Neuquén, donde analizó la evolución de la actividad hidrocarburífera y las oportunidades que ofrece para el crecimiento económico del país.
El exmandatario consideró que la incorporación de los proyectos de exploración y producción de petróleo y gas al RIGI constituye una herramienta para acelerar las inversiones y mejorar la competitividad de Argentina frente a otros destinos internacionales.
La medida, impulsada por el gobernador Rolando Figueroa junto con el Gobierno nacional, busca ampliar los incentivos para el desarrollo de proyectos energéticos de gran escala.
En ese sentido, Sapag sostuvo que la extensión del régimen “fue una decisión acertada porque nos permite lograr la aceleración de las inversiones”.
El dirigente explicó que la disponibilidad de financiamiento y la estabilidad de las condiciones económicas resultan fundamentales para que las compañías decidan desarrollar nuevos proyectos en Vaca Muerta.
También destacó la importancia de aprovechar las oportunidades del mercado energético internacional para aumentar la producción y fortalecer la generación de divisas.
El crecimiento de Vaca Muerta representa una de las principales transformaciones productivas de Neuquén, con impacto sobre la actividad industrial, los servicios y el empleo.
Sapag recordó que, durante los primeros años de desarrollo de la formación, las expectativas estaban concentradas en compensar la caída de la producción convencional de petróleo y gas.
Sin embargo, el avance de los recursos no convencionales permitió modificar ese escenario y abrir nuevas posibilidades de crecimiento.
Según explicó, la expansión de la actividad generó un incremento de las inversiones y consolidó el interés de empresas nacionales e internacionales por los recursos energéticos argentinos.
El exgobernador también valoró que el presidente Javier Milei considere a Vaca Muerta una estrategia de Estado, aunque recordó que el desarrollo de la formación comenzó como una política impulsada desde Neuquén y recibió acompañamiento de diferentes administraciones nacionales.
En materia económica, destacó que Neuquén registró un crecimiento del 92% durante los últimos 12 años, frente a un avance del 5% del conjunto del país, de acuerdo con las cifras de la Bolsa de Comercio de Rosario que mencionó durante la entrevista.
Para Sapag, estos indicadores muestran la importancia de extender las oportunidades productivas a otras provincias y promover un desarrollo federal que permita aprovechar los beneficios de la actividad energética.
El exmandatario sostuvo que Vaca Muerta ya generó alrededor de 80.000 puestos de trabajo y estimó que podrían sumarse otros 100.000 empleos durante la próxima década.

No obstante, advirtió que el crecimiento debe acompañarse con políticas de desarrollo territorial y una mayor participación de las distintas economías regionales.
En ese marco, destacó la importancia de fortalecer las cadenas de proveedores que abastecen a la industria hidrocarburífera.
La actividad energética demanda maquinaria, equipamiento, servicios especializados, insumos industriales y soluciones logísticas que pueden ser provistos por empresas de diferentes regiones del país.
Sapag mencionó especialmente la participación de la industria metalmecánica de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, así como el suministro de arenas provenientes de Entre Ríos.
Para el exgobernador, el crecimiento de estos sectores permite ampliar el impacto económico de Vaca Muerta y generar oportunidades para las pequeñas y medianas empresas.
Sin embargo, planteó diferencias con la política de apertura comercial del Gobierno nacional y advirtió sobre las dificultades que enfrentan las firmas argentinas para competir con grandes economías industriales.
En particular, señaló que las pymes necesitan condiciones adecuadas para desarrollar sus capacidades productivas y sostener su participación en el mercado.
Sapag consideró necesario avanzar hacia un Estado que acompañe estratégicamente a los sectores industriales y permita fortalecer su competitividad.
El dirigente sostuvo que la apertura económica debe contemplar las diferencias de escala, financiamiento y costos existentes entre las empresas nacionales y sus competidores internacionales.
En ese sentido, advirtió que una competencia directa con China puede representar dificultades para industrias que todavía necesitan consolidar sus procesos de inversión y crecimiento.
Otro de los temas abordados fue la distribución de la renta petrolera entre el Gobierno provincial y las empresas operadoras.
Sapag analizó las declaraciones del gobernador Rolando Figueroa sobre las negociaciones vinculadas con los recursos que genera la actividad hidrocarburífera.
El exmandatario planteó que la relación entre el Estado y las compañías debe sostener un equilibrio entre la recaudación pública y la rentabilidad de los proyectos.
Para ello, consideró fundamentales la estabilidad fiscal, la seguridad jurídica y las condiciones que permitan mantener el atractivo de Neuquén como destino de inversiones.
También destacó la importancia de contar con un marco institucional previsible y un entorno de estabilidad social que acompañe el desarrollo de la industria.
Desde su perspectiva, los ingresos provenientes de impuestos y regalías deben permitir financiar las necesidades provinciales sin afectar la viabilidad económica de las operaciones.
El exgobernador también señaló que la expansión de Vaca Muerta requiere inversiones complementarias en infraestructura, especialmente en rutas y servicios asociados con el crecimiento de la actividad.
Asimismo, consideró necesario mejorar la comunicación sobre los beneficios económicos y sociales que genera el sector energético para las comunidades.
En el plano político, Sapag se refirió a la situación del Movimiento Popular Neuquino (MPN) y sostuvo que el partido debe priorizar su fortalecimiento institucional y contribuir a la gobernabilidad provincial.
El exmandatario consideró que el desarrollo de Vaca Muerta requiere continuidad en las políticas públicas y acuerdos que permitan sostener los proyectos de inversión.
La combinación de incentivos económicos, estabilidad jurídica, desarrollo de proveedores y formación de empleo aparece como uno de los ejes centrales de la visión de Sapag sobre el futuro energético argentino.
Con ese enfoque, el exgobernador respaldó el RIGI como instrumento para atraer nuevas inversiones, pero insistió en la importancia de acompañar su implementación con políticas que permitan ampliar los beneficios de Vaca Muerta hacia la industria nacional y las economías regionales.