La demanda mundial de alimentos crecería hacia 2035 y abriría oportunidades para las exportaciones argentinas, especialmente en harinas proteicas, aceites vegetales, cereales, carnes y lácteos. Así surge de las Perspectivas Agrícolas 2026-2035 de la OCDE y la FAO, analizadas por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en un informe elaborado por Bruno Ferrari y Emilce Terré y publicado por TN Campo el 26 de octubre de 2026.
Según las estimaciones, el valor de la producción agropecuaria mundial, medido a precios constantes, aumentaría un 13,3% hacia 2035. La producción ganadera crecería un 15,1%, la agrícola un 12,5% y el uso de proteínas para alimentación animal un 13,5%.
El crecimiento estaría impulsado principalmente por países de ingresos medios de Asia-Pacífico, África subsahariana y América Latina, que explicarían el 80% del incremento de la producción global. En ese escenario, la competitividad y los volúmenes exportados serán factores determinantes, ya que los precios reales de los productos agrícolas se mantendrían estables o levemente por debajo de los niveles actuales.
El complejo oleaginoso concentraría una de las mayores posibilidades de expansión para Argentina. Las proyecciones indican que el país podría incrementar sus exportaciones conjuntas de harinas proteicas y aceites vegetales en 10,4 millones de toneladas (Mt) hacia 2035, en comparación con el promedio de 2023-2025.
El aumento proyectado superaría al de Estados Unidos, con 5,9 Mt adicionales, y Brasil, con 4,7 Mt. Para Argentina, la expansión se distribuiría entre 8,3 Mt de harinas y 2,1 Mt de aceites.
La producción de soja sería una variable central para alcanzar esos resultados. La OCDE y la FAO estiman que Argentina podría llegar a 56 Mt de soja en 2035, lo que contribuiría a sostener su posición como principal exportador mundial de harinas proteicas.
En el mercado de aceites vegetales, la caída proyectada de 6,2 Mt en las exportaciones de Indonesia, vinculada con una mayor demanda interna para biocombustibles, podría abrir espacio para otros proveedores. En el caso de las harinas, el 80% del aumento de las importaciones se concentraría en Asia, en particular en el sudeste asiático
Argentina también podría aumentar sus exportaciones de cereales en 5,5 Mt hacia 2035: 3,5 Mt corresponderían al trigo y 2 Mt al maíz.
El incremento sería inferior al previsto para Rusia, Brasil y Ucrania, pero mantendría al país entre los principales proveedores capaces de responder al crecimiento de la demanda internacional.
Las proyecciones también señalan que Argentina, Rusia y Pakistán explicarían conjuntamente el 40% del aumento de la producción mundial de trigo. En maíz, Estados Unidos, Brasil, Argentina y Ucrania concentrarían cerca del 90% de las exportaciones globales, con una participación argentina estimada en el 16% para 2035.
La BCR destaca que las mejoras en productividad, infraestructura y condiciones de comercialización podrían ayudar a Argentina a captar una porción mayor de la expansión prevista.
En el sector cárnico, las proyecciones de la OCDE y la FAO estiman que las exportaciones argentinas de carne vacuna podrían llegar a 1 millón de toneladas en 2035.
El informe toma como antecedente el crecimiento registrado desde 2017, cuando los envíos pasaron de unas 300.000 toneladas a más de 850.000 toneladas en tres años. En 2024, las exportaciones se acercaron a las 934.000 toneladas; para 2025 y 2026, las proyecciones contemplaban una baja moderada antes de una recuperación durante el resto de la década.
Para la carne aviar, se prevé un crecimiento hasta unas 228.000 toneladas en 2035, equivalente a un aumento del 35,9% respecto del promedio de 2023-2025. En cambio, las exportaciones de carne porcina podrían caer un 11,3% frente a ese período de referencia
El comercio mundial de lácteos alcanzaría 13,7 Mt en 2035, un 11% por encima del período base.
En leche entera en polvo, Argentina se ubicaría entre los países con mayor crecimiento exportador. Las proyecciones calculan unas 34.000 toneladas adicionales respecto del promedio de 2023-2025, detrás de Nueva Zelanda, que sumaría 118.000 toneladas.
India agregaría 32.800 toneladas, Estados Unidos 21.200 y China 17.600. Al mismo tiempo, otros proveedores reducirían sus envíos en unas 77.000 toneladas.
De concretarse estas estimaciones, Argentina explicaría el 6% de las exportaciones mundiales de leche entera en polvo en 2035. El resultado dependerá de la evolución de la producción, la competitividad y las condiciones que permitan sostener el crecimiento exportador.
Las proyecciones describen oportunidades, no resultados garantizados. Para aprovechar el crecimiento de la demanda mundial, Argentina deberá sostener su capacidad productiva y mejorar las condiciones que determinan su competitividad en los mercados internacionales.