La certificación HACCP para frigoríficos avícolas fue obtenida por la Unión Agrícola de Avellaneda (UAA) para los productos elaborados en su Frigorífico de Aves y en la planta de subproductos ubicada en Avellaneda, Santa Fe. Según publicó AgroPerfiles el 27 de octubre de 2026, la certificación fue otorgada por SGS y forma parte del plan de la cooperativa para agregar valor a su producción.
HACCP corresponde al sistema de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control. Su enfoque es preventivo: identifica riesgos potenciales en las etapas del proceso productivo y establece controles para resguardar la inocuidad de los alimentos, desde la recepción de las aves hasta la expedición del producto terminado.
La UAA informó que el alcance de la certificación comprende los productos elaborados en las dos instalaciones. La cooperativa comercializa líneas de pollo y derivados bajo las marcas Enercop y Piugusto.
El sistema HACCP se basa en identificar peligros posibles y determinar en qué puntos del proceso es necesario establecer controles. En una planta avícola, el recorrido contemplado por la comunicación de la UAA comienza con la recepción de las aves y llega hasta la salida del producto final.
La certificación no debe confundirse con una promesa comercial: se trata de un sistema de gestión preventiva de la inocuidad alimentaria. La empresa sostiene que su implementación fortalece los procedimientos de control de la elaboración y aporta un marco reconocido internacionalmente.
La certificación fue emitida por SGS, entidad identificada por la cooperativa como responsable de otorgarla. La comunicación publicada no detalla la fecha de auditoría, el alcance técnico de cada punto crítico ni el período de vigencia del certificado; esos datos no se incorporan a esta nota.
La cooperativa vinculó la certificación con su sistema de producción integrada, que articula la actividad de productores asociados que crían aves en sus granjas con las etapas industriales y logísticas de la cadena.
Según los datos difundidos por la UAA, ese esquema involucra a decenas de productores asociados y sostiene de manera directa el empleo de más de 500 familias en los eslabones industriales y logísticos de la región.
La compañía considera que la certificación puede fortalecer la confianza en sus productos en el mercado nacional y acercar su producción a los requisitos de mercados internacionales. Sin embargo, la obtención de HACCP, por sí sola, no equivale a una habilitación automática para exportar a todos los destinos: cada mercado puede exigir condiciones adicionales.
La noticia refleja una estrategia empresarial centrada en la trazabilidad de los procesos, el control preventivo y el agregado de valor en origen. Para la UAA, la certificación se incorpora a su plan de mejora continua; su impacto comercial dependerá de cómo se traduzca en los procedimientos operativos y en las oportunidades efectivas de acceso a mercados.