Un desarrollo de triticale resistente a herbicidas realizado por investigadores argentinos podría sumar una herramienta para el manejo de cultivos de invierno. El trabajo, desarrollado desde la Chacra Experimental Integrada Barrow con participación de especialistas del INTA y el Conicet, obtuvo líneas resistentes a herbicidas del grupo de las imidazolinonas mediante mejoramiento genético tradicional, según informó Bichos de Campo el 29 de octubre de 2026.
El triticale es un cereal híbrido derivado del cruzamiento entre trigo y centeno. Su adaptación a distintos ambientes y su uso como forraje o cultivo de cobertura lo convierten en una alternativa para sistemas agrícolas y ganaderos. La resistencia desarrollada busca ampliar las posibilidades de implantación en lotes donde pueden persistir residuos de determinados herbicidas utilizados en cultivos antecesores, como el girasol.
El trabajo fue asociado a Francisco Di Pane, del INTA, y Marcos Yanniccari, investigador del Conicet. La fuente también recuperó explicaciones de Fernando Giménez, coordinador del Programa de Cereales y Oleaginosas del INTA, publicadas previamente. La identificación de los equipos y organismos resulta central para comprender el carácter científico y técnico del avance.
La resistencia a imidazolinonas podría facilitar la implantación del triticale como cultivo de cobertura o verdeo invernal en determinados ambientes. En lotes con residuos de herbicidas, la elección de especies y cultivares tolerantes puede ser decisiva para lograr una implantación adecuada. La respuesta dependerá del producto utilizado, la dosis, el tiempo transcurrido desde la aplicación, el suelo y las condiciones ambientales.
El desarrollo no reemplaza la necesidad de seguir las recomendaciones de uso de herbicidas ni permite extrapolar la resistencia a cualquier producto o situación agronómica. La tolerancia señalada corresponde al grupo indicado por la investigación y debe interpretarse dentro de los límites que establezcan los ensayos, la evaluación regulatoria y las instrucciones técnicas del cultivar.
Según la información publicada, las líneas se encontraban en una etapa precomercial avanzada. El equipo planeaba iniciar el trámite de inscripción correspondiente en 2027, con una disponibilidad comercial proyectada para 2028. Se trata de fechas previstas: el registro, la evaluación y la multiplicación de semilla determinarán si se cumplen esos plazos.
Antes de llegar al productor, una nueva variedad debe atravesar los procedimientos de evaluación y registro aplicables, además de demostrar su desempeño agronómico en distintos ambientes. La validación de rendimiento, comportamiento sanitario, calidad del forraje y estabilidad de la resistencia será importante para definir su utilidad en sistemas reales.
El avance muestra el aporte de la investigación pública a la generación de materiales adaptados a necesidades específicas. Si completa las etapas pendientes, el triticale resistente a imidazolinonas podría ampliar las opciones de cobertura y producción de forraje durante el invierno, especialmente en rotaciones donde los residuos de herbicidas condicionan la elección del cultivo siguiente.