El Gobierno de Santa Cruz adjudicó a la empresa Dragados y Obras Portuarias S.A. la primera etapa de la reconstrucción del muelle de Puerto Deseado, por $12.987.099.330,20. La decisión quedó formalizada con el Decreto N.º 1058/2026, publicado el jueves 22 de octubre en el Boletín Oficial provincial, según informó el portal especializado Pescare. La obra recuperará un sector del muelle con deterioro estructural en una terminal que este año se ubicó como la segunda del país por volumen de descargas pesqueras.
Los trabajos abarcan la reconstrucción del Sitio 4, Sector I, y de la zona de transición hacia el Sitio 3. Es el primer tramo de un proceso más amplio de reestructuración del muelle. El contrato se rige por el sistema de ajuste alzado, con un precio global fijado de antemano. El financiamiento llega del Fondo Fiduciario UniRSE, y los pagos se liberarán a medida que avancen las tareas.
Según Pescare, el decreto no implica el inicio inmediato de las obras. La fecha de arranque y el cronograma definitivo dependen de los pasos administrativos que restan para completar la contratación. Por ahora no hay plazos de ejecución publicados.
La adjudicación cerró la Licitación Pública N.º 01/UNEPOSC/2026, autorizada por el Decreto N.º 0525/2026 y gestionada por la Unidad Ejecutora Portuaria de Santa Cruz (UNEPOSC), el organismo que administra los puertos provinciales.
Se presentaron tres ofertas, pero solo una pasó la evaluación. La de Prekad S.R.L. quedó fuera por no constituir la garantía exigida y no acreditar la capacidad de contratación requerida. La unión transitoria de Pentamar S.A. y Ecosur Bahía S.A. fue rechazada porque su cotización superaba en más de un 20% el presupuesto oficial. Con esas exclusiones, la obra quedó en manos de Dragados y Obras Portuarias.
El portal especializado no informó el monto del presupuesto oficial ni los precios de las ofertas descartadas.
Según Pescare, el Sitio 4 arrastra desde hace años un deterioro estructural que limitó su uso regular. El medio describió la obra como una "intervención largamente pendiente".
El problema tiene peso operativo. La actividad de Puerto Deseado depende de las temporadas de calamar y langostino, que concentran en pocas semanas la llegada de buques para amarrar, descargar y abastecerse. En esos picos, cada sitio de atraque disponible define cuántas embarcaciones pueden operar en simultáneo. La recuperación del sector ampliará los espacios de amarre y facilitará las maniobras en los momentos de mayor demanda.
La adjudicación coincide con un año de fuerte repunte de la terminal. De acuerdo con el último informe de la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca de la Nación, con datos al 14 de septiembre y difundido por Diario Crónica, Puerto Deseado registró 80.386 toneladas desembarcadas en 2026. El volumen supera en un 55% las 51.971 toneladas del mismo período de 2025 y ubica al puerto santacruceño detrás de Puerto Madryn en el ranking nacional.
El calamar Illex encabezó el movimiento, con 47.638 toneladas y una suba del 31%. Lo siguieron la merluza hubbsi, con 18.753 toneladas (70% más), y el langostino, que pasó de 3.262 a 12.169 toneladas.
Ese último salto tiene una explicación. "Respecto al año pasado tuvimos un incremento del 274% en Deseado, pero esa cifra respondió a la paralización de 2025, cuando a esta fecha apenas se habían pescado 3.000 toneladas", explicó Sergio Klimenko, secretario de Pesca y Acuicultura de Santa Cruz, a La Opinión Austral. El funcionario agregó que el acumulado de descargas de todas las especies en la terminal creció un 86% interanual.
A comienzos de año, la temporada de calamar ya había mostrado una recuperación. En febrero, la Provincia informó descargas por unas 37.000 toneladas, una cifra cercana al récord de 2014.
La reconstrucción del muelle se suma a un reclamo que la ciudad sostiene desde hace años: recuperar las descargas de langostino que la flota realiza en otros puertos. Por un acuerdo vigente desde 2018 entre Santa Cruz y Chubut, la pesca de langostino está vedada dentro del Golfo San Jorge, una zona cercana a Puerto Deseado.
En mayo, el intendente Juan Raúl "Pirri" Martínez describió así el retroceso: "Pasamos de descargar 40 mil toneladas de langostino en Puerto Deseado a apenas 10 mil", según publicó Ecos del Sur a partir de una entrevista con el programa radial La Data. En la misma entrevista reclamó que la ciudad tenga participación en las decisiones del Consejo Federal Pesquero.
El jefe comunal llevó ese planteo al organismo en marzo, con la propuesta de que los buques que operan en las subáreas cercanas descarguen en el puerto local. De acuerdo con Mar y Pesca Noticias Patagónicas, el Consejo respondió que el marco vigente no permite garantizar descargas en un puerto determinado, porque los permisos de pesca son nacionales. Como única medida concreta, confirmó una prospección en las subáreas del sur antes del inicio de la temporada.
El muelle no es la única obra con fondos UniRSE en Puerto Deseado. En junio, el gobernador Claudio Vidal y el intendente Martínez firmaron un convenio por más de $1.037 millones para mejorar el aeródromo local. El proyecto incluye la reconstrucción del cerco perimetral, una planta de almacenamiento y despacho de combustible aeronáutico y un escáner de rayos X para pasajeros, equipaje y carga. La ministra de la Producción, Nadia Ricci, vinculó entonces esa obra con el regreso de los vuelos comerciales y con las necesidades de la pesca, la minería y el turismo.
En el plano privado, el Gobierno provincial informó el 27 de septiembre que el Grupo Veraz invertirá 5,5 millones de dólares en una planta para procesar residuos pesqueros en la ciudad. El proyecto prevé tratar unas 100 toneladas diarias y convertirlas en insumos para mercados industriales.
Con el decreto publicado, resta completar los trámites contractuales para que Dragados y Obras Portuarias inicie los trabajos en el Sitio 4. La Provincia no informó todavía la fecha de inicio ni el plazo de ejecución. Tampoco hay detalles sobre las etapas siguientes de la reestructuración del muelle.
Para Puerto Deseado, la obra llega en un momento de recuperación de su actividad portuaria y con una flota que en los picos de temporada necesita más espacio de atraque. Las descargas de los próximos meses mostrarán si el repunte de 2026 se sostiene.