Estados Unidos busca ampliar la participación de sus empresas en los sectores energético y minero de Argentina mediante nuevas herramientas de financiamiento y oportunidades de inversión, según explicó Alejandro Díaz, CEO de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham), durante un encuentro con periodistas. El ejecutivo destacó el potencial de Vaca Muerta, las perspectivas de expansión de la minería y la necesidad de mejorar la infraestructura y la competitividad para atraer capitales de largo plazo.
Según informó El Economista, el interés estadounidense forma parte de una estrategia para fortalecer su presencia económica en Argentina y competir con la influencia comercial y financiera de China en América Latina.
Díaz señaló que la energía y la minería representan dos de los principales sectores con capacidad para atraer inversiones internacionales, debido a la disponibilidad de recursos naturales y las perspectivas de crecimiento de las exportaciones.
El ejecutivo también vinculó las decisiones de inversión con la continuidad de las políticas económicas y la previsibilidad de las reglas para desarrollar proyectos de gran escala.
En ese contexto, sostuvo que la administración estadounidense encabezada por Donald Trump mantiene un interés estratégico en la relación con Argentina y en el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei.
Durante sus declaraciones, Díaz afirmó: "El gobierno americano va a hacer lo necesario para que eso no ocurra", en referencia a una eventual derrota electoral de Milei. Se trata de una interpretación del directivo sobre la posición de Washington, no de un compromiso oficial anunciado por el Gobierno estadounidense.
Uno de los principales aspectos destacados fue la posibilidad de ampliar el financiamiento destinado a proyectos energéticos, mineros y de infraestructura mediante organismos públicos de Estados Unidos.
Entre las herramientas mencionadas aparece la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC), que, según Díaz, podría comprometer recursos por hasta US$ 20.000 millones para respaldar iniciativas de inversión.
También se refirió al banco de exportaciones EXIM, al que atribuyó garantías por US$ 7.000 millones y la posibilidad de ampliar ese respaldo hasta US$ 10.000 millones.
Sin embargo, el ejecutivo aclaró que los montos todavía no están completamente confirmados y que una eventual ampliación de los fondos del EXIM requiere aprobación de su directorio.
Por lo tanto, estas cifras representan posibilidades de financiamiento y no desembolsos definitivos para proyectos argentinos.
La estrategia también contempla una mayor participación de las empresas en los mercados de deuda, con el objetivo de diversificar las fuentes de recursos destinadas a sus operaciones.
Díaz consideró que una reducción del riesgo argentino podría facilitar el acceso al financiamiento y mejorar las condiciones para concretar inversiones.
Vaca Muerta ocupa un lugar central en las perspectivas de expansión energética, tanto por su potencial geológico como por las oportunidades vinculadas con la producción de petróleo y gas no convencional.
El CEO de AmCham comparó las características de la formación argentina con las de Permian, una de las principales regiones productoras de hidrocarburos de Estados Unidos.
Según explicó, algunos pozos de Vaca Muerta presentan condiciones geológicas similares o superiores, aunque los costos operativos argentinos todavía pueden ubicarse hasta un 30% por encima de los registrados en el mercado estadounidense.
El ejecutivo señaló que una de las principales diferencias está relacionada con la escala de los proveedores y la disponibilidad de servicios especializados.
En Estados Unidos, mencionó la existencia de 1.053 proveedores especializados, mientras que Argentina necesita ampliar su estructura de abastecimiento para generar mayor competencia y reducir los costos de desarrollo.
Otro de los desafíos identificados fue la infraestructura logística necesaria para acompañar el crecimiento de la producción energética.
Díaz indicó que el 93% del transporte vinculado con la actividad se realiza mediante camiones y que más de 2.500 unidades trasladan arena hacia Vaca Muerta diariamente.
El costo de movilizar este insumo se ubica actualmente en torno a US$ 97 por tonelada, según las cifras expuestas por el directivo.
La incorporación de alternativas ferroviarias o de transporte por barcazas podría reducir ese valor hasta aproximadamente US$ 35 por tonelada, una diferencia que permitiría mejorar la competitividad de las operaciones.
En materia de inversiones, Díaz mencionó una proyección de US$ 130.000 millones hasta 2031 vinculada con el desarrollo de Vaca Muerta y la expansión de la producción en la Cuenca Neuquina.
Se trata de una estimación de potencial inversor y no de un monto que haya sido anunciado como inversión comprometida.
El ejecutivo también destacó la participación de Vaca Muerta en la producción energética nacional, a la que atribuyó el 72% del petróleo y el 65% del gas extraídos en Argentina.
Las perspectivas de crecimiento también alcanzan a la minería, otro sector considerado estratégico para el desarrollo exportador del país.
De acuerdo con las proyecciones mencionadas por Díaz, las exportaciones mineras podrían multiplicarse por 6,2 hacia 2032, mientras que las ventas externas de petróleo y gas podrían crecer 5,6 veces respecto de los niveles utilizados como referencia.
En ese escenario, la participación relativa del agro en la balanza comercial podría ubicarse en el 39%, aunque el ejecutivo aclaró que las exportaciones agropecuarias también continuarían creciendo.
La transformación de la estructura exportadora tendría implicancias para las provincias productoras, especialmente por la generación de regalías, la demanda de servicios y las oportunidades de empleo.
Díaz consideró que el crecimiento de la energía y la minería podría impulsar nuevas inversiones regionales, además de generar demanda para empresas proveedoras de infraestructura, transporte y servicios especializados.
El desarrollo de estas actividades también podría producir cambios en la distribución territorial del empleo y favorecer la expansión de localidades vinculadas con grandes proyectos productivos.
No obstante, el ejecutivo remarcó que la concreción de las inversiones dependerá de factores como la competitividad, los costos logísticos, la infraestructura disponible y la estabilidad de las condiciones económicas.
El interés de Estados Unidos por Vaca Muerta y la minería abre nuevas posibilidades de financiamiento y vinculación empresarial para Argentina, aunque los proyectos deberán avanzar en sus etapas de evaluación y estructuración financiera antes de traducirse en inversiones efectivas.