Gustavo Naves, ingeniero electrónico nacido en Santa Cruz, construyó una trayectoria empresarial que comenzó como operario de producción en YPF y lo llevó a convertirse en propietario de Venoil Energía, una petrolera argentina que actualmente emplea a unas 700 personas y proyecta inversiones por US$230 millones durante los próximos diez años. Su historia refleja el crecimiento de una compañía que nació en 2018 con un único pozo en Mendoza y que hoy desarrolla operaciones en distintas áreas productivas del país.
Según informó Infobae, Naves inició su carrera profesional en 2001, cuando ingresó a YPF después de completar sus estudios de ingeniería electrónica en Córdoba. Aunque inicialmente imaginaba un futuro vinculado a las telecomunicaciones, decidió regresar a Santa Cruz para incorporarse a la industria petrolera, una actividad presente en su familia desde hacía tres generaciones.
Su padre y su abuelo habían trabajado en YPF, por lo que conocía desde pequeño las particularidades del sector. Sin embargo, su formación profesional comenzó directamente en los yacimientos, donde trabajó durante casi un año como operario de producción y posteriormente en plantas de tratamiento de petróleo, gas y agua.
Esa experiencia le permitió comprender los procesos industriales desde su funcionamiento cotidiano y desarrollar conocimientos que más adelante serían fundamentales para administrar operaciones de mayor escala.
Con el paso de los años, Naves asumió responsabilidades como ingeniero de producción, jefe de ingeniería y gerente de distintas áreas operativas. Durante su trayectoria llegó a supervisar alrededor de 1.000 pozos petroleros, además de participar en proyectos estratégicos en Santa Cruz, Río Negro, Neuquén y Mendoza.
Uno de los momentos relevantes de su carrera ocurrió entre 2010 y 2011, cuando integró el equipo gerencial de Loma de la Lata, en Neuquén, durante las primeras perforaciones vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta.
Posteriormente fue promovido a gerente de negocios de Mendoza Sur, donde tuvo bajo su responsabilidad tres activos productivos, aproximadamente 1.800 trabajadores directos e indirectos, inversiones por US$300 millones e ingresos por US$1.100 millones.
La experiencia en la administración de yacimientos convencionales maduros, caracterizados por mayores desafíos operativos y necesidades de eficiencia, contribuyó a definir su visión empresarial.
En 2018 decidió iniciar una nueva etapa con la creación de Venoil Energía, junto con otros dos socios. La compañía comenzó sus actividades en Malargüe, Mendoza, con la operación de un único pozo petrolero y una estructura integrada por cuatro personas.
Durante los primeros años, Naves concentró sus esfuerzos en organizar los procesos internos, incorporar estándares de calidad y establecer procedimientos de seguridad y gestión ambiental que permitieran sostener una futura expansión.
El crecimiento comenzó a acelerarse con la adquisición de cinco activos de CGC en la Cuenca Austral, en Santa Cruz. Esa operación permitió ampliar la estructura de la empresa de cuatro a aproximadamente 140 trabajadores y consolidar su presencia en una región donde su fundador había desarrollado gran parte de su carrera.

La expansión continuó en Mendoza mediante la compra a YPF de las áreas Valle del Río Grande y Cerro Fortunoso, incorporadas dentro del Proyecto Andes.
La compañía asumió estas operaciones el 21 de septiembre de 2026, una decisión que permitió triplicar su producción y ampliar significativamente su estructura organizativa.
Actualmente, Venoil cuenta con alrededor de 700 empleados, tres directores y treinta líderes responsables de distintas áreas. Para Naves, esta etapa representa una transformación en la escala del negocio y exige fortalecer la planificación operativa y financiera.
El empresario proyecta destinar US$230 millones a inversiones durante la próxima década, con el objetivo de desarrollar los activos adquiridos y sostener el crecimiento de la compañía.
Su estrategia también contempla una administración prudente de los costos, incluso en escenarios favorables para los precios internacionales del petróleo. Naves considera fundamental preparar las operaciones para posibles fluctuaciones del mercado y aprovechar los períodos de mayores ingresos para financiar nuevas inversiones.
La planificación, la capacitación permanente y el conocimiento integral de la industria constituyen algunos de los principios que guiaron su recorrido profesional.
En su experiencia, comprender tanto las tareas operativas como las decisiones empresariales resulta determinante para construir una organización capaz de crecer de manera sostenida.
La historia de Gustavo Naves y Venoil Energía muestra cómo la experiencia adquirida en grandes compañías puede convertirse en la base de nuevos emprendimientos dentro de la industria petrolera argentina.
Desde aquel primer pozo en Malargüe hasta la administración de cientos de trabajadores y activos en distintas provincias, su trayectoria representa un ejemplo de desarrollo empresarial basado en conocimientos técnicos, planificación y una apuesta de largo plazo por la producción energética nacional.