na misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegará la próxima semana al país para analizar la complicada situación económica, los números del proyecto de ley del Presupuesto 2021, y comenzar las conversaciones para un nuevo programa para financiar los US$44.000 millones desembolsados.
La delegación que enviará el organismo internacional buscará en un principio indagar sobre la agenda y las prioridades del gobierno argentino, especialmente en lo relacionado a la política cambiaria a raíz de las fuertes restricciones impuestas por el Banco Central a las empresas con deudas financieras y a los ahorristas.
Además, pondrá el ojo sobre las cifras del proyecto del Presupuesto 2021 que apunta a un déficit fiscal primario del 4,2% del PBI y un rebote del 5,5%, que recortará en un 40% la recesión de 2021 prevista en un 12%.
Este primer intercambio con el FMI constituirá un nuevo paso en la negociación con el principal acreedor externo de la Argentina, luego de que el ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, lograra hace más de un mes un acuerdo de reestructuración de la deuda con los bonistas del sector privado.
En representación del FMI llegará la directora adjunta del departamento del Hemisferio Occidental, Julie Kozack, y el jefe de misión para la Argentina, Luis Cubeddu. También participará Trevor Alleyne, representante residente del FMI en la Argentina.
El arribo de la organización podría ser antecedida por nuevas medidas que el Ejecutivo estudia implementar para estimular las exportaciones y lubricar el ingreso de dólares que doten de confianza al actual escenario de incertidumbre. En este sentido, circula la versión de una baja transitoria de retenciones para la minería y bonos a valor soja para los productores agropecuarios.
Los diálogos con el FMI se entablarán tanto de forma presencial como virtual, más allá de la visita de la delegación, que en principio buscará recabar detalles del plan económico del Gobierno para evaluar cómo proseguir en la negociación por un nuevo programa de financiamiento.
El proyecto de ley del Presupuesto 2021 asume que los pagos de capital al FMI por US$3.735 millones y al Club de París por US$2.100 millones se postergarán más allá de 2023 en común acuerdo con los organismos. En tanto, los pagos de intereses a estas dos entidades se seguirán realizando con fondos desembolsados por otros multilaterales.
Las obligaciones con el Fondo lucen como las más exigentes, dado que entre 2022 y 2024 la Argentina deberá devolver más de US$40.000 millones, por lo que el objetivo del Gobierno es sellar un nuevo programa con el organismo que descomprima el horizonte de pagos.
“Tenemos un diálogo muy fluido y constructivo con las autoridades argentinas que esperamos seguir profundizando, incluidas las discusiones sobre las últimas medidas de control de divisas. El objetivo sería conocer de primera mano los planes económicos y las prioridades políticas de las autoridades argentinas, que podrían sustentar el programa apoyado por el FMI que han solicitado”, afirmó Gerry Rice, portavoz del FMI, al tiempo que remarcó que el organismo tomó "nota del borrador del presupuesto federal 2021 y de las medidas anunciadas por el Banco Central para endurecer los controles cambiarios”.