aber que el mundo rural está de moda, y que es mucho lo que se escribe en medios de comunicación, es sin duda, una buena noticia para todos los que vivimos en el mundo rural. Es una buena noticia y es una oportunidad única que la comunidad local debe aprovechar para subirse de nuevo al tren de la innovación y convertirse de nuevo en el motor de desarrollo que siempre fue.
Es mucha la literatura que se está generando y son muchos los términos que se están comenzando a escuchar en el mundo rural. Hablamos de términos como “Agrarismo Artesanal”, “Neorruralismo” o “Smart Rural”, atras quedaron conceptos como “Campesinos”, “La vida de Pueblo” o “Pueblerino”. Sin duda son conceptos más modernos, más inspiradores e innovadores que hacen del medio rural un lugar de moda.
El mundo rural está ante un gran reto, tiene que pasar de la “Cultura Agraria Tradicional” a convertirse en un “Smart Rural”, un entorno moderno e innovador abierto a nuevas tendencias y nuevas oportunidades de desarrollo. Sin duda está transición va a venir marcada si aseguraramos el relevo generacional de los entornos rurales, sin este relevo no habrá modernización ni nuevas oportunidades de replobación de los pueblos.
No siempre el binomio Campo – Ciudad ha sido una relación de igual a igual, donde se pone en valor lo mejor de cada entorno. En la siguiente ilustración aparece el ciclo histórico donde se relacionan ambos términos y donde aparecen aspectos positivos y negativos.
Está claro que ambos entornos necesitan uno del otro y que la colaboración es fundamental para equilibrar la sostenibilidad social, ambiental y económica. A continuación, dos ejemplos de colaboración con el entorno rural que están dando muy buenos resultados en zonas rurales de Europa y Japón:
Vincular Mercados urbanos con cooperativas ecológicas.- En la cuidad hay una creciente preocupación por la seguridad alimenticia y son cada vez más familias las que quieren alimentar a los suyos con productos ecológicos de zonas rurales. la inciativa de Seikatsu Club Co-operative de Japón vincula mercados de grandes urbes a la producción sostenible de zonas rurales próximas a la ciudad. De esta forma la población del mundo urbano se asegura de comer fruta y hortalizas sanas sin contaminación química.
Alquiler de huertas a familias urbanas.- Una iniciativa que cuenta con la experiencia en el cultivo del dueño de la huerta, que vive en el pueblo, y por otro lado la familia se asegura de comer sus propios productos cultivados por toda la familia. Viven una experencia en el mundo rural y comen sano. Este proyecto se está desarrollando en el medio rural de Japón.
Almanatura