n día después de que el ministro de Economía, Martín Guzmán, anunciara una baja temporal en los derechos de exportación de la soja y sus subproductos, autoridades de la Mesa de Enlace dieron a conocer su opinión al respecto, manifestando en sintonía que las medidas acordadas representan una verdadera “tomada de pelo” para el campo.
“Parece un chiste para el sector productivo del país. Acá lo que falta es confianza: hay una cantidad enorme de dólares en manos de los argentinos, pero no hay confianza para liquidarlos. Cuando el Gobierno quiere dólares, sale a buscarlos con este tipo de de medidas, pero el campo no va a liquidar los granos”, expresó Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
En una misma línea, el representante de la SRA sostuvo que los funcionarios suelen ser más generosos con otros sectores y que en este momento económico, los anuncios son contraproducentes, debido a que a comienzos del año se produjo un importante conflicto como consecuencia del aumento en las retenciones, cuando se pidió un cese comercial de granos.

De esta manera, la alícuota para el poroto se soja se reducirá del 33 al 30% en octubre, aunque se subirá a 31,5% en noviembre, 32% en diciembre y retornará a 33% en enero, respectivamente. Por su parte, los subproductos de harina y aceite bajarán del 33 al 28%, para volver a 31% en 2021.
“El productor va a liquidar en base a lo que necesita, como lo ha hecho en estos años. Vemos con preocupación la medida porque es un parche: cuando el Gobierno necesita, toma decisiones aisladas. El contexto que se avecina sigue siendo complicado porque estos anuncios no van a inducir al productor a acelerar sus ventas: irá vendiendo de acuerdo a sus necesidades. Cuando quiera plata, venderá”, remarcó el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Matías de Velazco.
Según la máxima autoridad de la entidad que reúne a 14 asociaciones y 34 mil productores la región pampeana, el plan acordado no involucra la economía a largo plazo. En este sentido, señaló que el Gobierno no tiene rumbo y va camino al fracaso. “Cuando subieron las retenciones dijeron que iban a devolver parte de las mismas y ya pasaron nueve meses sin anuncios al respecto. Pocas veces hacen cosas que cumplen. Esas promesas son poco creíbles para los productores. Piensan que no empleamos ni mano de obra ni invertimos, por eso nos tratan así. No saben, no entienden o no les interesa. Eso es muy grave porque nuestro sector es súper importante. Podríamos dinamizar la economía, pero el gobierno nos da la espalda”, enfatizó.

En palabras del presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Carlos Achetoni, estar sobre el 33% y volver a la misma escala en tres meses “es una fantochada”. Respecto a las compensaciones, aseguró que aún queda mucho por analizar, ya que “escasamente serán de cuatro puntos”. Asimismo, indicó que actualmente existe un diferencial importante que no es percibido por el Gobierno, en relación a la producción primaria y la industria.
“Esta decisión temporal es inapropiada. Se produjo la búsqueda de divisas porque hay una falta de liquidación que difiere en dos o tres puntos a pesar de la diferencia cambiaria. Esto no va a modificar mucho al campo, no va a generar incentivos; pero sí al sector industrial: a ellos les va a quedar la diferencia que nos tomó a nosotros”, subrayó.

Por último, el presidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (CONINAGRO), Carlos Iannizzotto, planteó que las medidas anunciadas no marcan el rumbo esperado por los productores, ya que la temporalidad propuesta no aspira a su beneficio. “Bajar las retenciones sobre la soja es una medida fiscalista que difícilmente genere impacto, puesto a que hay varios factores como la brecha cambiaria que no acompañan. La situación macro continúa siendo inconsistente. En resumen, esto es más coyuntural que estratégico”, publicó en sus redes sociales.
Además, reiteró que es necesario orientar las políticas estatales en miras a crear dólares genuinos con más empleo y producción. “Las estrategias deben ser edificadas en el consenso, con un enfoque rural que aborde un plan integral de federalización que no olvide las economías regionales”, afirmó.
Iannizotto también hizo mención a la segmentación en las retenciones pronunciada por el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis Basterra, remarcando que en esencia, el organismo está en contra. “Segmentar sería una forma de admitir mantenerlas y eso se puede instrumentar a través de Ganancias”, concluyó.

