as medidas anunciadas en el día de ayer por el ministro de Economía, Martín Guzmán, respecto a la baja temporal en las retenciones a la soja y sus subproductos, acentuaron aún más la grieta que existe en el sector agropecuario nacional: mientras la Mesa de Enlace criticó duramente el paquete, el Consejo Agroindustrial se mostró conforme más allá que dejó en claro que todavía queda mucho por hacer.
Anoche se estableció un esquema de derechos de exportación para el complejo sojero que reduce las alícuotas de manera transitoria para las ventas al exterior de granos y derivados hasta enero del año que viene. En este contexto, en octubre se reducirá el porcentaje del 33 al 30%, aunque en 2021 se retomará la cifra que regía con anterioridad. Respecto a los subproductos, como la harina y el aceite, la baja será al 27%, en tanto que la próxima temporada pasarán a tributar un 31%. Esto marca el retorno del diferencial arancelario entre granos y derivados que había suprimido el expresidente Mauricio Macri en 2018.
Además de estas medidas, se publicó el Programa de Compensaciones y Estímulo para Pequeños y Medianos Productores de Soja, que integra a productores que a lo largo de 2019 hayan facturado hasta 20 millones de pesos y que al 31 de julio de 2020 no tengan declaradas más de 400 hectáreas de producción para la campaña vigente.
El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), Gustavo Idíagoras, aseguró que si bien la baja en los derechos de exportación para la cadena sojera es insuficiente, es un indicio de que el Gobierno está reconociendo la enorme carga tributaria que atraviesa el campo. Aparte de señalar que recibieron una convocatoria para continuar el diálogo el 14 de octubre, expresó que el diferencial arancelario entre granos y derivados beneficiará a los productores porque rápidamente podrá trasladarse a los precios.
“Queda claro que la industria argentina tiene una enorme capacidad ociosa y compromisos internacionales. Todo beneficio impositivo será trasladado al productor”, remarcó.

Sin embargo, representantes de la Mesa de Enlace salieron a criticar duramente las medidas, ya que “demuestran que el Gobierno no conoce la dinámica comercial y logística de la producción de granos”. “Es una transferencia de recursos de los productores a la industria igual a un subsidio”, indicó Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).

En sintonía, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Daniel Pelegrina, sostuvo que los anuncios representan una transferencia de dinero de los productores al sector industrial desleal y que la baja de retenciones temporal no va a incentivar la venta de mercadería. “Esa cosecha se va a vender, pero lo que quieren ellos es recibir dólares y eso es imposible”, pronunció.

Por su parte, el presidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (CONINAGRO), Carlos Iannizzotto, comentó que las políticas cambiarias siguen siendo frágiles e insuficientes, y que la temporalidad propuesta no beneficia en nada a los productores. “Bajar las retenciones sobre la soja es una medida fiscalista que difícilmente tenga impacto, puesto a que hay varios factores como la brecha cambiaria que no acompañan. La situación macro continúa siendo inconsistente. En resumen, esto es más coyuntural que estratégico”, reveló.

Entre los asistentes al acto donde se anunciaron las medidas, se encontraban Idíagoras; José Martins, presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires; y Dardo Chiesa, expresidente de CRA y actual coordinador de la Mesa de Carnes. Según trascendió, no hubo nadie en representación de la Mesa de Enlace, debido a que la invitación llegó tarde y las autoridades se encontraban en sus respectivas provincias al momento de la cita. No obstante, Pelegrina afirmó que apenas recibió un llamado de Gustavo Béliz, presidente de Asuntos Estratégicos de Presidencia, quien le comentó sobre el encuentro sin especificar el contenido del paquete.
El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, se mostró en discordancia con la Mesa de Enlace durante su conferencia de prensa en Casa Rosada, manifestando que en diez reuniones nunca terminaron tan mal. “Siempre estamos dispuestos al diálogo, pero la segmentación de productores es producto de charlas con la Federación Agraria. Las demás entidades se opusieron”, insistió.
