costumbrarse a la cuarentena no es fácil. Sin duda, lo que más sufrimos es el estar lejos de la familia o los amigos. Podemos hacer videollamadas o llamar por teléfono, pero no es lo mismo. Hoy, más que nunca, la tecnología es una bendición, pero daríamos todo por abrazar a los nuestros. De eso entienden mucho los camioneros de larga distancia que, con o sin cuarentena, pasan incontables horas lejos de sus familias.
Tal es el caso de Darrell Woolsey, un camionero estadounidense que, mientras el COVID-19 pisa fuerte en territorio norteamericano, recorre el país transportando plástico reciclado y rollos de papel de estraza, equipos de excavación y bobinas de enfriamiento para calderas.
Él está acostumbrado al aislamiento social implementado por muchos países para intentar frenar el avance de la pandemia. Los camioneros saben bien lo que es vivir en espacios pequeños, desconectados de sus seres queridos y con la incertidumbre de no saber qué depararán los días.
Woolsey no sabe cuándo podrá volver a su casa en Cheyenne, Wyoming, donde lo esperan su esposa y sus hijos. “Estoy en cuarentena, aunque me estoy moviendo. Para el caso, seguiré trabajando mientras pueda”, expresó. Él, al igual que otros camioneros de todas partes del mundo, está trasladando los productos para que los demás puedan quedarse en casa.