e seleccionó un lote al sur de Gualeguaychú con un suelo Pelledert argiudólico. El mismo venía de 11 campañas de agricultura extensiva, de los cuales, 8 años fueron de soja continua y en los últimos tres años se había hecho una rotación trigo/soja- maíz - soja.
En un lote con soja de segunda como cultivo antecesor, se sembró el cultivo de servicio - avena U16 (40 kg/ha) y vicia sativa (36 kg/ha) - el 05/07/ 2019.
En la primera experiencia, se sembró la soja con una densidad de siembra de 28 semilla por metro a 35 cm entre líneas, el 11/11/2019 y se evaluaron dos dosis de biofertilizante foliar, aplicadas en 3 estados del cultivo.
Las parcelas fueron de 5m x 10 m y la cosecha se realizó manualmente sobre 5,25 m2 (2 surcos x 5m)
El cultivo tuvo un muy pobre crecimiento en parte por un período con déficit hídrico, pero principalmente por competencia de malezas y pobre disponibilidad de nutrientes como lo pone de manifiesto el análisis del suelo.
El rendimiento medio fue de 609 kg/ha, sin diferencias entre tratamientos.
En la segunda experiencia, sobre el mismo lote, se sembró maíz tardío, hibrido Dow 510 PC Uktra con una densidad de 61016 sem/ha y 0,70 m entre líneas, el 23/12/2019. Se evaluaron dos dosis de biofertilizante foliar, aplicadas en 3 estados del cultivo.
Las parcelas fueron de 5m x 10 m y la cosecha se realizó manualmente sobre 5,25 m2 (2 surcos x 5m)
El cultivo tuvo un muy pobre crecimiento en parte por un período con déficit hídrico, pero principalmente por competencia de malezas y pobre disponibilidad de nutrientes como lo pone de manifiesto el análisis del suelo. El ensayo se realizó sin aplicación de herbicidas ni fertilizantes químicos. Desde la implantación el crecimiento fue mucho menor que el del lote circundante cultivado en siembra directa con el manejo convencional en cuanto a control de malezas y nutrición.
El rendimiento medio del ensayo fue de 1976 kg/ha, sin diferencias entre tratamientos y el del lote adyacente 4637 kg/ha.
Durante esta experiencia observaron que diversas causas incidieron negativamente en el desarrollo de la avena-vicia como cultivo de servicio, por lo que el aporte en fertilidad y control de maleza fue deficiente e incluso, compitió en el estadio inicial de la soja y maíz, ya que no hubo disponibilidad de maquinaria para cortar y acondicionar la cobertura. De esto se desprende, como primera acción, la necesidad de ajustar la tecnología de los cultivos de servicio: optimizar la fecha de siembra, pudiendo ser una alternativa, realizarla previa a la defoliación de la soja para aprovechar el efecto mulching; otros métodos de siembra: aérea, con Altina; experimentar con otras variedades u otras especies; tener certeza de la pureza varietal y maquinaria para el acondicionamiento de la cobertura previo a la siembra.
También queda en evidencia que cambiar un modelo productivo como el actual, no se hace en base a recetas ni fórmulas, sino que requiere de un periodo de adquisición de nuevos conocimientos, maquinarias adecuadas, experiencias en situaciones reales de producción, sustitución de insumos químicos por biológicos, etc.
INTA Entre Ríos