pesar del impacto del COVID-19 que puso en jaque la economía del país, en el sector gastronómico y hotelero se encuentran “absolutamente preparados para dar el servicio” tras la vuelta a la nueva normalidad. Así lo afirmó Graciela Fresno, titular de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra).
Si bien por un lado está la pandemia, por el otro está “la necesidad de la gente de salir, de cambiar de aire y de tomar algo de vacaciones”, sostuvo Fresno. En ese sentido, enfatizó: “Tenemos desde hace ya varios meses protocolos específicos sanitarios que nos indican cómo debemos organizarnos para que sea seguro, no solo para el huésped, sino también para el personal; estamos preparados para eso”.
Asimismo, explicó que para poder hablar de vacaciones también deberían “poder conocer claramente cuál es el escenario, y eso tiene que ver con la posibilidad o no de la gente de trasladarse por el país”.
“Hoy, no todas las provincias permiten el paso a través de ellas y tampoco tenemos uniformidad en ese sentido. Por el otro lado, falta un elemento esencial que es el transporte. Ahora se habla de que para mediados de octubre podrían abrir los vuelos de cabotaje, pero no sabemos en qué condiciones ni tampoco qué provincias van a aceptar los vuelos. Y lo mismo pasa con el transporte público”, manifestó.
“Nosotros estamos listos para prestar el servicio. Lo que faltaría ajustar sería el modo en que el lugar va a permitir las vacaciones y cómo se va a trasladar la gente”, añadió.
Algunas de las modificaciones que puntualizó la presidenta de Fehgra son:
- El desayuno buffet no va a existir. Se va a cambiar por alguna alternativa que tiene que ver con el desayuno espaciado y en turnos, o combinado con el room service.
- Diferencias en el check-in: se va a tratar de eliminar lo más posible el contacto y la papelería. Lo normal va a ser que el pasajero haga el check- in antes de ingresar, de forma remota o por mail.
- El pago se hará de forma digital y habrá distanciamiento en el momento del ingreso.
- También habrá un cambio notorio en los elementos de limpieza que se van a utilizar: se va a tender al uso de productos que eliminan el virus, como la lavandina, el alcohol y el amonio cuaternario.
- Se eliminarán los espacios comunes y los amenities. Si bien hay una especie de protocolo para el uso de espacios de entretenimiento, como la piscina, su uso dependerá de que el Gobierno local lo permita.