nte los rumores de que algunos gobiernos podrían adquirir parte de las acciones de las aerolíneas por la crisis generada por el COVID-19, la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) manifestó que esa medida no sería útil para ninguna de las partes.
En ese sentido, el director de ALTA, Luis Felipe de Oliveira, señaló que los gobiernos necesitan entender que lo que requieren las aerolíneas es un apoyo a corto y mediano plazo, como la entrega de préstamos, pero no una intervención estatal.
Asimismo, de Oliveira indicó que “el gran problema hoy es que las aerolíneas no tienen cómo mantenerse con el flujo de caja” debido a la paralización del turismo, lo que hace que las acciones de las compañías estén “en los niveles más bajos posibles”.
Según el ejecutivo, de efectuar una intervención estatal en ese contexto, “el Gobierno estaría actuando como un factor especulativo y no como un factor de solvencia de las empresas para que continúen produciendo y generando empleos y las conexiones que los países necesitan”.
En esa línea, de Oliveira destacó que “no solo las aerolíneas sufren, sino que toda la cadena productiva de la aviación sufre mucho, y si el Estado va a intervenir y comprar acciones de las empresas no se resuelve el problema”.
Para el directivo de ALTA, los gobiernos podrían apoyar a las aerolíneas “postergando pagos de impuestos y de navegación aérea”, y otorgando préstamos “a costos que puedan ayudar para que las empresas en un corto espacio de tiempo puedan tener efectivo”.
De acuerdo a una proyección de ALTA, las aerolíneas podrían perder US$314.000 millones este año por transporte de pasajeros, lo que significaría una disminución del 55% en relación a los números registrados en 2019. Además, estiman que la demanda de vuelos se desplome un 48% interanual, llegando a una recesión esperada del 6% durante la segunda mitad del 2020.