l 17 de abril se celebra el Día Internacional del Malbec, el vino emblema de la Argentina, que es el principal productor mundial de este varietal. De acuerdo a estadísticas del Instituto Nacional de la Vitivinicultura, en nuestro país se cultivan más de 44.000 hectáreas de malbec, lo que constituye el 38,6% de las variedades tintas y el 22,4% del área total sembrada a nivel nacional.
En los últimos veinte años, la superficie cultivada con este varietal ha aumentado un 171%, lo que equivale a 28.040 hectáreas. Ese crecimiento fue lo que llevó a Wines of Argentina, la entidad que se encarga de la promoción del vino nacional en el exterior, a disponer un día para conmemorar el malbec a nivel internacional.
Se eligió ese día porque un 17 de abril, pero de 1853, se exhibió una iniciativa para fundar una quinta y una escuela de agricultura en la provincia de Mendoza, en lo que fue el primer paso para promover el desarrollo de la vitivinicultura en nuestro país.
El proyecto había sido propuesto por el entonces presidente Domingo Faustino Sarmiento, quien se propuso transformar la producción vitivinícola nacional, que existía desde el arribo de los inmigrantes españoles.
Justamente, fue la introducción en nuestro país del varietal malbec, uva originaria de Francia, lo que inspiró a Sarmiento. La cepa que se convertiría en emblema de nuestro país fue traída por el agrónomo francés Michel Aimé Pouget, quien fue contratado por Sarmiento para dirigir la Quinta Agronómica de Mendoza.
Aquella iniciativa presentada el 17 de abril de 1853 fue aprobada por la Cámara de Representantes el 6 de septiembre de ese mismo año.
A fines del siglo diecinueve, y de la mano de inmigrantes franceses e italianos, la producción vitivinícola nacional se incrementó exponencialmente. El malbec se adecuó tan fácilmente a los distintos terruños de nuestra geografía que terminó desarrollándose mejor en la Argentina que en Francia, donde se originó.