s tentador guardar los productos en la heladera para tratar de extender su vida útil. Sin embargo, hay algunos productos que pueden durar más, tener una mejor textura o incluso un mejor sabor cuando no los refrigeramos.
1- Papas. Es el último producto que se debería guardar en la heladera por varias razones. La más importante es que, de acuerdo con la Food Standards Agency (FSA), al estar expuestas al frío, el almidón se convierte en azúcar y cuando fríes u horneas la papa, estos azúcares se combinan con la aspargina –un aminoácido de las papas– y producen un químico llamado acrilamida, que ha sido relacionado con el cáncer. Además, pierden su sabor y el centro se vuelve mucho más duro.
La mejor forma de guardarlas es en una bolsa con agujeros para que circule la ventilación. Se aconseja mantenerlas en un lugar oscuro para evitar que les salgan brotes, pero lejos de las cebollas.
2- Cebollas. Al igual que el ajo, las cebollas duran mucho más cuando están en una bolsa donde circula el aire, ya sea en la alacena o en otro lugar oscuro. El problema con refrigerarlas es que pierden su textura, ya que convierten el almidón en azúcar. Se debe evitar que estén cerca de las papas, debido a que la humedad que emiten y los gases que contienen pueden pudrir las cebollas.
3- Bananas. Las cáscaras de la banana se ponen negras con el frío debido a que se oxidan y su corteza se descompone. Sin embargo, su aporte nutricional se mantiene en buen estado.
4- Café. La humedad hace que los granos o el café molido pierdan algunos de los aceites que le dan el característico aroma y sabor a la bebida. Para guardarlo de la forma correcta, la alacena o cualquier lugar seco y a temperatura ambiente funcionan. Siempre usá un recipiente hermético para evitar que salgan los aromas y entre el oxígeno.
5- Aceite. Los aceites se espesan cuando están en la heladera y también pueden opacar su color. Aunque esto desaparece cuando los sacás, es recomendable mantenerlos a temperatura ambiente.
6- Ajo. Los ajos duran meses si los guardás en un lugar seco y oscuro. Lo más recomendable es que los dejes en la red que los venden porque permite que circule el aire. En cambio, la humedad del refrigerador hace que les salgan hongos. Tené en cuenta que una vez que abrís una cabeza de ajo, tenés aproximadamente 10 días para usarla antes de que empiecen a surgir los brotes.
7- Miel. Al estar en contacto con el frío, la miel espesará demasiado y será más difícil moldearla. Lo mejor es colocarla en la despensa o en un lugar sin humedad.
8- Tomates. Cuando los tomates están a temperatura ambiente, sus volátiles se conservan; en cambio, el frío los descompone. Estos químicos están relacionados con el sabor y la textura del tomate. Al refrigerarlos se vuelven blandos e insípidos.
9- Pan y productos horneados. A menos que contengan algún tipo de relleno que requiera refrigeración, como la crema pastelera, no es necesario colocarlos en el refrigerador. De hecho, hay estudios que comprueban que un pan se echa a perder antes en la heladera que afuera.
10- Albahaca. Las hojas tienden a marchitarse y ponerse negras con el frío. Se recomienda tener una huerta personal o ponerlas dentro de un vaso con un poco de agua.