a cuarentena obligatoria implementada para intentar frenar la propagación del COVID-19 está provocando grandes pérdidas en muchos sectores de la economía. En hoteles y restaurantes, por ejemplo, la caída sería del 70%; en el rubro de la construcción, del 30%; y en comercio y reparaciones, del 25%. En este contexto, el campo sería uno de los sectores menos perjudicados, ya que la contracción sería solamente del 3%.
Así lo manifestó Agustín Tejeda, experto de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, durante el curso virtual “El impacto del coronavirus en el mercado internacional y nacional ganadero” organizado por la entidad. “El consumo de productos agrícolas se considera esencial; responde menos a variaciones en el ingreso, tienen menor elasticidad ante caídas del ingreso y, por el lado de la oferta, ha sido declarada como una actividad esencial y no tiene restricciones de funcionamiento”, señaló.
No obstante, Tejeda sostuvo que “si bien el sector agroindustrial es el que mejor puede soportar y tiene mejores perspectivas en comparación al resto de las actividades, igualmente habrá afectación por cambios en los patrones de consumo”.
Según el especialista, es fundamental asegurar el correcto funcionamiento de la cadena de abastecimiento para evitar una crisis de seguridad alimentario, tanto a nivel local como internacional. “En la Argentina, más allá de los inconvenientes de la primera semana, la situación se ha normalizado y se está respondiendo a niveles muy similares a los del año pasado en términos de la cadena logística”, indicó.
En el mismo encuentro, Nelson Illescas, de la Fundación INAI, hizo un repaso sobre las medidas que se tomaron en crisis anteriores. “Durante la crisis internacional de 2008, las medidas proteccionistas moderadas ayudaron a evitar que la crisis sea mayor. En este momento, medidas proteccionistas adoptadas por algunos países agroexportadores que han cerrado sus economías, como Kajastán y Vietnam, o de países que importan como China, que han adelantado sus compras, pueden llevar a escenarios de picos de precios”.
Un reporte del FMI estimó que la pandemia de coronavirus generará una caída en el producto bruto global del 3%. “Esta recesión será la octava desde 1900 y será la mayor caída del producto bruto mundial desde la II Guerra Mundial, superando a la de 2008”, afirmó Tejeda, a la vez que añadió que “si bien se espera que la recesión sea muy profunda, la expectativa es que dure menor cantidad de tiempo y que la recuperación de la crisis sea más rápida”.
De acuerdo a la Organización Mundial del Comercio (OMC), el producto bruto de la economía global se retrae dos puntos porcentuales por cada mes de cuarentena. El organismo advirtió que hay dos escenarios posibles: en la hipótesis más optimista, la retracción del comercio sería de alrededor del 13%, mientras que en la más pesimista llegaría al 32%. “La recuperación estará muy atada a la duración de la pandemia y al tipo de medidas que se adopten”, concluyó Illescas.