as escuelas de negocios de Estados Unidos dominan el ranking de los mejores Master of Business Administration (MBA) del mundo. Sin embargo, el sector se ha visto sacudido por diferentes fuerzas que golpean a la educación empresaria. Con una caída del 7% en las inscripciones, las universidades se reconvierten para enfrentarse a los altos costos, la competencia extranjera y la oferta educativa online.
Según el Graduate Management Admission Council (en español, consejo de admisión de posgrado en administración), las inscripciones en las escuelas de negocios cayeron un 7% durante 2019. Tres cuartos de los programas de MBA informaron bajas en todo el territorio. Desde Harvard a GSB Stanford, las solicitudes de ingreso cayeron alrededor del 6%, mientras que la cantidad de pedidos de ingreso a escuelas de negocios asiáticas aumentó un 9% entre 2017 y 2018. Para algunos especialistas, el reciente aumento del “sentimiento antiinmigrante” en Estados Unidos estaría acelerando esta tendencia, aunque el cambio también parece ser interno.
En este sentido, los estudiantes estadounidenses también están mostrando menos interés por los MBA, registrándose menos solicitantes para ingresos locales.
- Cerca de casa. Los motivos parecen encontrarse en la creciente competencia extranjera: la llamada “tercera ola” está conformada por escuelas de negocios fuera de los Estados Unidos que permiten a los estudiantes extranjeros formarse más cerca de sus hogares y de sus futuros empleadores. Muchas de ellas ofrecen un MBA de un año de duración a un costo más económico y accesible.
- Más barato. El motivo también puede encontrarse en el alza de los costos de la educación, que han superado ampliamente a la inflación, afectando tanto a estudiantes locales como a los extranjeros. Un MBA de primer nivel hoy cuesta más de US$200.000, incluyendo los gastos para vivir en la universidad. Aún con ayuda financiera, al momento de graduarse muchos estudiantes tienen una deuda de US$l00.000.
- Educación online. La competencia global y las nuevas plataformas permiten una estructura de bajos costos, ofreciendo cursos de alta calidad. Por todos estos motivos, y ante la fuga de estudiantes, las universidades norteamericanas se ven obligadas a repensar la propuesta de valor de los MBA.