a alerta por los humedales se acrecienta. Estos espacios, que representan el 20% del territorio argentino, constituyen el hogar de especies amenazadas por la contaminación ambiental, actividades extractivas y modificaciones en el uso del suelo, entre otras. La lucha de las ONGs y comunidades locales para su preservación.
Se estima que los humedales están desapareciendo a una tasa tres veces mayor, dando lugar a inundaciones más devastadoras, tormentas huracanadas, agua más contaminada y menos comida. En este sentido, numerosas ONGs apuestan al trabajo con las comunidades locales, quienes pelean por conservar un estilo de vida hecho de agua potable, pequeñas arroceras y represas a escala humana.
En este estado de situación, tanto vecinos como asociaciones protectoras esperan la sanción de una ley que concrete el ordenamiento territorial, detenga los emprendimientos que avanzan sin analizar impactos, controle las industrias contaminantes y elimine las extracciones descontroladas. “Conservar los humedales es vital para alcanzar un desarrollo integral sostenible”, expresan.
Existen diferentes tipos de humedales: lagos, lagunas, ríos, pantanos, marismas, turberas, manglares y arrecifes de coral. En la Argentina, representan el 20% del territorio distribuidos en seis grandes regiones: Cuenca del Plata (los Esteros del Iberá, el Delta del Paraná y el Río de la Plata integran el mayor humedal de agua dulce del mundo); Chaco (Bañado La Estrella, Mar Chiquita); Puna (Laguna de Pozuelos, La Alumbrera); Pampas (Chascomús, Bahía Samborombón); Patagonia (los grandes lagos, los ríos y arroyos de deshielo); y su zona costera (San Antonio Oeste, Península Valdés). La Ciudad de Buenos Aires cuenta con la Reserva Ecológica, Costanera Sur y los Lagos de Palermo.
- Además de atracción turística y hogar de especies amenazadas, son fuente de agua, pescados, madera, aceite, sal, hojas para tejidos y forrajes.
- Ante las inundaciones, actúan como “esponjas”, absorbiendo el agua de lluvia y las crecientes de los ríos.
- En los deltas, los humedales fijan sedimentos y ayudan a crear tierra.
- Retienen y eliminan sustancias tóxicas, almacenando 50 veces más carbono que las selvas tropicales.
Las razones que ponen en peligro los humedales son múltiples: el cambio climático, las modificaciones en los usos del suelo (urbanización, deforestación) o la dinámica del agua (intercepciones, desvíos), actividades extractivas (pesca, madera, pasturas), la contaminación y la introducción de especies invasoras.