ómo enfrentar a su adversario durante un debate? A continuación, exponemos once consejos prácticos y efectivos del filósofo alemán Arthur Schopenhauer para ganar discusiones laborales:
1- Irritar al adversario. Si alguien monta en cólera, su pensamiento se nublará y dejará de estar en condiciones de emitir juicios o argumentos coherentes.
2- Marca personalizada. Si su adversario comete el error de dar un ejemplo inapropiado, de inmediato se debe dar por refutado todo el argumento.
3- Autoproclamarse ganador. Cuando su adversario respondió varias de su preguntas sin favorecer su punto, proclame el triunfo como si el asunto ya estuviera demostrado.
4- Dar por hecho. Si consigue que su adversario admita al menos una de sus premisas, no continúe haciendo preguntas. Llegue a una conclusión inmediata para dar por cerrado el asunto.
5- Pensar a la inversa. Una estrategia muy efectiva es dar vuelta el argumento de su contrincante.
6- Encontrar el talón de Aquiles. Cuando un adversario se muestra molesto frente a un argumento, insista en ello. Además de irritarlo, es probable que haya descubierto el eslabón débil de su razonamiento.
7- Apelar a la autoridad. Puede invocar a autoridades que sean reconocidas por la audiencia y a las que sea incómodo oponerse, como un superior, el fundador de la empresa o a algún prestigioso gurú de los negocios.
8- Ironía. Cuando no se tienen más razones que oponer a las expuestas por el adversario, declárese incompetente con cierto tono irónico. De esa manera, genera empatía con el auditorio y deja expuesta la arrogancia de su rival.
9- Aceptar los motivos negando las consecuencias. Utilice el siguiente sofisma: “esto puede ser verdad en la teoría, pero en la práctica no se cumple”. Esto es falso, porque si la teoría no explica lo práctico, no es verdadera. Sin embargo, dado que existe un sesgo contra lo teórico, la respuesta contará con la aprobación de la audiencia.
10- Cantidad vs. calidad. Desconcierte a su adversario empleando una locuacidad desmedida. Las personas tienden a creer que la proliferación de palabras huecas expresa asuntos profundos.