ras la aprobación por parte del Gobierno del trigo transgénico tolerante a la sequía desarrollado por Bioceres, mantuvieron un encuentro referentes de la Asociación Argentina de Trigo (Argentrigo), la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca y la Asociación de Protección de las Obtenciones Vegetales (Arpov).
Los implicados hablaron de la preocupación en los actores de la cadena ante la reacción de los mercados compradores por la autorización. Además, se dejó saber cómo el cereal quedó condicionado a un permiso de Brasil.
Por otra parte, 16 entidades del sector expresaron a través de un comunicado que el “Ministerio de Agricultura debe asumir las responsabilidades de las consecuencias directas que pueden generar costos económicos y comerciales para todos los productores de trigo, así como para todos los eslabones de comercialización y transformación interna y de exportación”.
Dicho documento fue firmado por las bolsas de cereales y comercio de Buenos Aires, Bahía Blanca, Córdoba, Chaco, Entre Ríos, Santa Fe y Rosario; la Cámara de Industriales Molineros; el Centro de Exportadores de Cereales; el Centro de Corredores; Confederaciones Rurales Argentinas (CRA); Coninagro; la Federación Agraria (FAA); la Federación de la Industria Molinera (FAIM); la Sociedad Rural Argentina (SRA); y la Federación de Centros y Actividades Gremiales de Acopiadores.
“El mercado argentino no tiene experiencia en consumir trigo transgénico, y ya existen pedidos de parte de empresas alimenticias nacionales e internacionales que operan en nuestro país, de comprar únicamente harina o trigo no transgénico. El uso comercial nacional del trigo HB4 impactará en los precios y abastecimiento de trigo en el país. El daño que se produciría al mercado de trigo argentino sería irreparable e irreversible, toda vez que la contaminación se propagará y la segmentación resulta inviable. Se pondría en riesgo los esfuerzos conjuntos (público / privado) realizados para consolidar nuevos mercados y expandir fuertemente las exportaciones”, expresa el comunicado.
En tanto, desde Argentrigo quieren tener un panorama de Brasil sobre la posible aceptación de este producto, del cual el vecino país es el primer comprador. En lo que va del año, el gigante sudamericano adquirió 4,6 millones de toneladas del cereal. El trigo es un producto que le deja a la Argentina unos 3.000 millones. Hoy, un 45% de las ventas van a Brasil. Vale destacar que el país logró diversificar mercados, ya que en 2015 se colocaban allí el 86% de las ventas totales.
“Esto genera mucha preocupación en la cadena. Tenemos una preocupación del futuro de esto y las consecuencias que pueda tener”, dijo Miguel Cané, presidente de Argentrigo, quien agregó que “el quid no es si es una innovación científica, sino si los mercados van a aceptar esto y comprar lo producido”.
Sobre el encuentro con el Ministerio de Agricultura hace unas semanas y funcionarios de esa cartera, opinó: “Me tomó por sorpresa, no pensé que fuera tan rápida (la aprobación) y, por otro lado, esperábamos que la decisión tuviera más en cuenta la parte comercial de mercados, si bien está sujeta a que Brasil apruebe”.
Según fuentes de la industria molinera de Brasil, ese sector agrupado en Abitrigo dará su posición sobre el trigo el 22 de este mes. “A este tema lo vamos a seguir conversando con la empresa misma. No se trata de conspiraciones, sino de ver que si se materializa no termine generando perjuicios o que se manifiesten los temores de parte de la cadena”, indicó Cané.
Por su parte, Fernando Rivara, presidente de la Federación de Acopiadores de Granos, dijo estar “escandalizado” por cómo “el ambiente agropecuario está manejando esto”.
“Estoy viendo un desastre porque nadie quiere un trigo transgénico en el mundo. Hay productos transgénicos que no tienen mercados. ¿Nadie se preguntó por qué Estados Unidos no tiene un maíz pisingallo transgénico?”, manifestó Rivara, a lo que agregó: “Nadie habla de la tecnología, no vas a escuchar una sola crítica. El Gobierno de Brasil puede llegar a admitir porque no tiene riesgo para la salud, pero el tema es si lo va a comprar”.
El trigo argentino llega a Brasil con una protección arancelaria del 10% frente al cereal de otros orígenes. Según Rivara, esto le da una posibilidad a Brasil para anular ese beneficio.
Federico Trucco, CEO de Bioceres, comentó apenas se conoció la aprobación oficial que el trigo transgénico solo se comercializará una vez que sea aprobado Brasil.