on el pretexto de obtener recursos para hacer frente a la pandemia de coronavirus y las consecuencias que trae el aislamiento, en más de un municipio de la provincia de Buenos Aires se ha implementado una contribución obligatoria para los productores agropecuarios.
La primera localidad en impulsar esta medida fue Castelli, a principios de abril. Allí, el monto de la contribución obligatoria, que atañe a 539 productores, varía entre los $8.000 y los $40.000, de acuerdo a la cantidad de hectáreas.
En su momento, el intendente de Castelli, Francisco Echarren, había señalado que el objetivo era adquirir insumos para el hospital local y cubrir gastos extraordinarios, tanto en salud como en seguridad y asistencia alimentaria. “El único centro de salud que existe en la ciudad es público. Lo que no se utilice de ese dinero, se devolverá”, afirmó.
Luego de esta iniciativa, el intendente de General Lavalle, José Rodríguez Ponte, elevó un proyecto de ordenanza preparatoria de una contribución extraordinaria por única vez y tiene un límite de $10.000. Según dicha ordenanza, la medida atañe a aquellos contribuyentes de tasas municipales que abonen más de $150.000 y a los que formen parte del régimen de Grandes Contribuyentes.
En el caso de General Lavalle, un productor con mil hectáreas deberá aportar $5.000, mientras que aquel que tenga más de tres mil abonará el tope: $10.000. En este sentido, Rodríguez Ponte aclaró que esta suma estará incluida en la tasa vial.
“Es una iniciativa solidaria compensable para aquellos que ya han realizado algún aporte voluntario por el tema de la pandemia, ya sea ayuda alimentaria, insumos para la salud o contribución para la seguridad”, remarcó el intendente.
No obstante, cabe destacar que ese proyecto aún no ha sido aprobado, por lo que la medida todavía no se encuentra vigente. De ser favorable el dictamen en la asamblea de grandes contribuyentes que se llevará a cabo este viernes, el proyecto pasará al Consejo Deliberante.
En este contexto, varios dirigentes del sector criticaron estas medidas. Uno de ellos fue el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Jorge Chemes, quien manifestó que “es una barbaridad lo que están haciendo las intendencias”.
Asimismo, Chemes remarcó: “Estamos haciendo todas las averiguaciones en materia constitucional para ver si se puede hacer esto. No queda otra alternativa que ir por ese lado. Vamos a ir hasta las últimas consecuencias”.
En la misma línea, el presidente de Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa, Matías de Velazco, cuestionó que mientras “en todos los países piensan cómo reactivar la economía bajando impuestos y tasas”, la Argentina va “siempre a contramano, pensando en cómo subirlos”.