i bien el campo está exceptuado de cumplir con el aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus, hay actividades vinculadas al sector que no lo están o que tienen ingresos mínimos. Esto es lo que ocurre, por ejemplo, con la industria del caballo.
El vicepresidente de la comisión de carreras del Hipódromo de Palermo, Ignacio Pavlovsky, explicó que “de toda la plata que mueve el turf, el 70% son premios hípicos, por lo que al no poder correr, el principal ingreso está completamente frenado”, a la vez que remarcó que tampoco están teniendo ingresos por la venta de potrillos, yeguas madres o servicios.
Solamente en la provincia de Buenos Aires, alrededor de 200.000 personas se dedican a la cría de caballos y a las actividades ecuestres. De acuerdo a lo expresado por Eduardo Novillo Astrada, titular de la Cámara de la Industria Equina (Camine), en el interior del país se suelen efectuar competencias y exposiciones todos los fines de semana, que generan un gran movimiento económico y hoy están paralizadas.
“Los veterinarios que trabajan en traumatología o en cuestiones vinculadas a la competencia en sí están complicados”, mientras que “los que trabajan más enfocados en la reproducción y la cría no tanto, debido a que esas decisiones ya estaban tomadas antes del coronavirus”, manifestó el veterinario Juan Llorente.
En lo que respecta al polo, una actividad que genera importantes ingresos de divisas para el país tanto por la venta de caballos como por las temporadas que petiseros y jugadores efectúan en el exterior, la situación es dramática. “Se está hablando de que la temporada europea vuelva en junio y estamos viendo si nos permiten enviar un vuelo chárter desde acá con la gente que va a trabajar”, aseguró Novillo Astrada.
Desde Camine elevaron una propuesta al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación para que la industria del caballo pueda volver a ponerse en marcha de manera gradual. “Creemos que, gracias al modo en que se llevan a cabo las actividades ecuestres, en su mayoría en espacios grandes y al aire libre, podemos, elaborando políticas sanitarias adecuadas junto con el estado nacional, cumplir con los requisitos de salud para poder volver a la actividad de forma segura”, indicó.
Según Pavlovsky, “en lugares como Francia y Alemania, con muchos más casos de coronavirus que los nuestros, ya están por volver a correr a puertas cerradas”, medida que podría adoptar nuestro país para que el dinero de los premios llegue a los criadores, jockeys, cuidadores, transportistas y proveedores de insumos.
Por último, desde Camine pidieron por la “exención de impuestos de alcance nacional a la primera venta en todas las razas caballares”, a fin de “facilitar el transcurso de esta crisis que afecta a todos por igual”.