n el arranque de la campaña comercial 2020/21 de maíz estadounidense –que comenzó el pasado 1 de septiembre– los embarques del cereal declarados por exportadores con destino a China suma 10,1 millones de toneladas versus 59.300 toneladas en la misma fecha del año pasado, según datos oficiales (USDA).
Pero la cuestión es que, en lo que respecta a México, las compras de maíz estadounidense 2020/21 realizadas a la fecha son de 4,88 millones de toneladas. Es decir: los embarques comprometidos por los chinos más que duplican a los del cliente tradicional de EE.UU.
A causa de la furia compradora china, los compromisos de ventas externas de maíz estadounidense 2020/21 son hasta el momento de un total 26,5 millones de toneladas, una cifra 156% superior a la registrada un año atrás y equivalente al 45% del total de la oferta exportable del período comercial (algo también totalmente inusual porque la cosecha de maíz estadounidense aún no finalizó).
No existe ningún factor conocido que explique los fundamentos de la súper demanda de importación de alimentos que se está registrando en China, dado que tales movimientos son propios de una nación que se está preparando para enfrentar una catástrofe o un conflicto bélico de orden global.
Unas de las principales hipótesis de conflicto, luego de la intervención política de Hong Kong realizada por parte del gobierno central chino, es una invasión militar a Taiwán con el propósito de anexar esa nación democrática e independiente al territorio de China continental dominado por el Partido Comunista chino.
En tal escenario, podría desencadenarse un conflicto militar global –con un desenlace impredecible– a partir del eventual apoyo brindado a Taiwán por parte de Japón y EE.UU.
Valor Soja