os tres grupos de bonistas que se formaron para el canje de la deuda emitieron un comunicado conjunto en el que volvieron a rechazar la propuesta de reestructuración del Gobierno, argumentando que dicho plan genera pérdidas muy significativas.
En el comunicado dejaron en claro que no canjearán porque los términos de la oferta “requiere que los tenedores de bonos argentinos sufran pérdidas desproporcionadas que no son justificadas ni necesarias”. Sin embargo, a tres días para el cierre del canje, los inversores reiteraron su voluntad para negociar.
Los grupos de bonistas son: Grupo Argentina Ad Hoc, conformado por Ashmore, BlackRock y Fidelity, entre otros; el Comité de Acreedores de la Argentina, encabezado por el fondo Greylock Capital; y el Grupo de Bonistas del Canje, integrado por unos veinte fondos de inversión, entre los que se encuentran Monarch, HBK Capital Management, Cyrus Capital Partners LP y VR Capital Group.
En este contexto, Dennis Hranitzky, abogado del estudio Quinn Emanuel & Sullivan, dijo que “si la Argentina fallara, muchas cosas tendrían que suceder antes de que los tenedores de bonos pudieran demandar”, a la vez que añadió: “Si alguna vez nos encontramos en la desafortunada situación en la que la gente está contemplando un litigio, no debería tener dificultades para encontrar un abogado que pueda ayudarlo”.
El comunicado conjunto fue emitido luego de que el ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, manifestara que las demandas de algunos acreedores eran demasiado altas. “Se acabó el tiempo de las ilusiones. En el nuevo mundo del COVID-19, no podemos seguir gastando el 20% de los ingresos del gobierno o más en pagos de la deuda, como algunos acreedores han pedido efectivamente. Es simplemente imposible”, escribió Guzmán en una columna publicada en el periódico Financial Times.
En este sentido, señaló que los bonistas tienen dos alternativas: recnocer los desafíos históricos que se presentan y buscar nuevas formas de avanzar, o insistir en términos de pago que a primera vista parecen otorgar retornos rápidos, pero terminan degradando a los países deudores y socavando su capacidad de pago.
Cabe destacar que desde Wall Street tampoco vieron con buenos ojos la oferta que hizo Guzmán. No obstante, algunos analistas de bancos de inversión, traders y ejecutivos de fondos creen que el Gobierno no está tan lejos de llegar a un acuerdo con los acreedores.