sus 62 años, Ana Boracchia puede decir que dedicó toda su vida a las ovejas. Con una historia familiar ligada a la producción ganadera, presenta un Currículum Vitae destacable: miembro destacado de Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), y la Sociedad Rural de Exaltación de la Cruz, Campana y Zárate, forma parte de distintos proyectos ganaderos para impulsar al sector ovino en la provincia de Buenos Aires al tiempo que dirige las tareas en su campo.
Además, la médica veterinaria asesora a los productores para estimular la producción de carne y posicionar la lana en el mercado. Como si fuera poco, Boracchia trabaja en escuelas agrarias donde realiza tareas de acompañamiento en prácticas rurales agrarias y clases de biología.

A su trayectoria profesional, se le suma la iniciativa que desarrolla junto a un grupo de productores bonaerenses para que la actividad ovina en la zona sea valorada al mismo nivel que en la Patagonia. “Empezamos a juntarnos con un pequeño grupo de productores de la provincia para empezar a trabajar porque había quienes abandonaban todo porque no veían rentable la actividad. Esto fue el disparador para que junto a otras personas empezáramos a armar algo orgánico. Eso llevó a que, cinco años atrás, hiciéramos la primera jugada en la Exposición Rural de Palermo, en un lugar que nos prestaron muy gentilmente y nos dio una vidriera impresionante”, cuenta.
Un acopio de lana en la provincia de Buenos Aires y más salas de faena son los próximos desafíos de la productora. Como frutilla del postre, Boracchia asegura que su meta más importante es lograr una Ley Ovina que permita la adecuación y modernización de los sistemas productivos.
Para conseguirlo, la veterinaria trabaja junto a un equipo de productores de la provincia de Buenos Aires para que la lana que está catalogada como poco útil pueda ser explotada y acceda a mercados que sí la demandan para la fabricación de alfombras para la hotelería, aviones, fibras para heladeras y tejidos artesanales, entre otros.
En este sentido, las motivaciones de Boracchia están continuamente dirigidas a encontrar las vías para que el productor no pierda gran parte de su producción y que la actividad se convierta en un trabajo rentable.