l año pasado, 6 de cada 10 dólares que ingresaron al país vinieron de manera directa e indirecta de la agroindustria. Según un estudio realizado por Adrián Gutiérrez Cabello y Agustina Ciancio, de la Escuela de Economía y Negocios de la Universidad Nacional de San Martín, la Argentina vendió al exterior productos por US$65.115 millones en 2019. De ese valor, US$38.000 millones fueron aportados por el sector agropecuario y agroindustrial.
Por sectores, seis ligados al agro estuvieron en el top ten de productos exportadores. El complejo exportador sojero fue el que generó la mayor cantidad de ingresos, con un 26% de participación. Luego, le siguieron el maíz (9,3%), la carne y cueros bovinos (6,4%), el trigo (4,4%), la pesca (2,9%) y la cebada (1,6%).
Vale destacar que, cuando se ve el total de los rubros, mientras el complejo sojero estuvo a la cabeza con el 26% de participación, el siguiente lo siguió de lejos: el complejo automotriz, con un 10,9% de participación.
“El sector agropecuario y agroindustrial constituye el principal proveedor de divisas del país. En 2019, aportó más de 38.000 millones de dólares, casi un 60% del total de las exportaciones. Algunos de los bienes comercializados más relevantes fueron la harina y pellets de la extracción de aceite de soja, el maíz en grano, los porotos de soja, el aceite de soja y el trigo. Estos cinco productos concentraron el 63% de las ventas al exterior generadas por el campo”, se indica en la evaluación.
Asimismo, el informe sostiene que “en total, el Indec definió cuarenta complejos exportadores en toda la economía. Los diez con mayor participación en el 2019 explican el 75% de los dólares generados por las ventas el exterior y, dentro de este grupo, los agroindustriales representan el 47% del total”.
Entre otros puntos, se destaca que en el último año las ventas del complejo agroindustrial subieron un 14,3% en dólares. Según explicaron Gutiérrez Cabello y Ciancio, “las exportaciones de este grupo se expandieron un 14,3% a partir del crecimiento de las exportaciones del complejo bovino (30,6%), como así también de las ventas al exterior de los bloques sojero y maicero, a partir de la fuerte recuperación de la producción primaria tras la grave sequía que afectó a estos cultivos en la campaña 2017/18”.
“En el caso particular del complejo sojero, el crecimiento fue del 12% que, si bien se encuentra por debajo del promedio, se explicó principalmente por la venta al exterior de poroto de soja. Por su parte, la suba interanual del 40% en el complejo maicero se vinculó con el gran salto de las exportaciones en grano, no solo por la recuperación tras la sequía, sino también porque en la campaña 2018/19 la producción alcanzó un récord histórico de casi 57 millones de toneladas”, agregaron.
El balance del agro fue positivo. En rigor, exportó por un valor de US$38.000 millones y tuvo importaciones por un valor de US$4.078 millones, considerando insumos y maquinaria, entre otros rubros.