abañas en la selva, lodges inaccesibles, posadas de campo y estancias rurales. Un recorrido por los lugares remotos más espectaculares de la Argentina.

En la localidad de Aristóbulo del Valle, un lodge de madera se enclava en plena selva misionera. Se trata de Cuña Pirú Lodge, un complejo de dos cabañas de lujo a nueve metros del suelo, con camas king size, baños con ventanales y cocinas equipadas. Un diseño bioambiental, pileta y senderos por la selva complementan esta propuesta.

En pleno Lago del Desierto se encuentra el lodge Aguas Arriba. Esta casa frente al glaciar Vespignani cuenta con cinco habitaciones, hogar a leña, música suave y aromas de cocina casera. El check-in se realiza por vía lacustre o mediante un trekking de tres horas por el bosque de lengas.

La estancia La Constancia es pionera en el turismo rural. En este caso, se trata de un lugar perfecto para disfrutar del clima serrano. Atravesada por el río San Javier, cuenta con magníficas vistas y delicada decoración: un comedor con terraza, caminatas por el cerro, talleres de cocina y de construcción natural completan la propuesta.

En Punta Ninfas se encuentra El Pedral, un hotel patagónico junto al mar, con pingüinera propia y una colonia de elefantes marinos. Esta casa-museo de ocho habitaciones ofrece una visita al faro local y almuerzos con cordero asado en un gran quincho.

En un monte rodeado de lagunas y palmeras se encuentra el colorido casco Don Joaquín. Baños privados, ambientes con estética alegre, actividades rurales y safaris para avistajes de carpinchos y yacarés complementan la propuesta de esta estancia.

En los confines del Cabo San Pablo se encuentra el refugio de campo Las Loicas. Allí, podrá encontrar platos a base de pescado fresco, huerta propia y cestería artesanal. La visita incluye un paseo por el río San Pablo y la caminata por el antiguo faro. El lugar invita a contemplar la fauna del lugar.

Con servicios de lujo, la casa colonial Finca Valentina ofrece cabalgatas y excursiones por los valles calchaquíes. Los interiores de la casa principal son dignos de una revista de decoración: habitaciones con colores blancos, flores frescas y tejidos artesanales complementan el estilo rústico-chic. Además, el complejo cuenta con dos cabañas y una villa de lujo con terraza, galería privada y vista al jardín con pileta.

Entre ovejas y caballos se encuentra Río Minero, una estancia dedicada a la cría de ganado y al turismo. El lugar invita a participar en el ordeñe, elaborar quesos y dulces, y hacer trekking por un bosque petrificado.

Ecoportal de Piedra es una reserva natural ubicada en la pequeña localidad de Villa Monte. Se trata de tres cabañas de piedra y madera en un área apenas intervenida por la mano humana. El lugar brinda una conexión exclusiva con la naturaleza, con más de 300 especies de aves, monos, bromelias y cascadas. Los más aventureros pueden emprender trekkings y cabalgatas por el cerro Santa Bárbara.