a creadora de Veganius, Verónica Cerrato, nos cuenta sobre el éxito de una marca que se transformó en el primer emprendimiento vegano del país. Del activismo por los derechos de los animales a referente en el mercado local, hacemos un recorrido por la vida de la precursora del veganismo en la Argentina.
Verónica Cerrato es diseñadora gráfica y militante por los derechos de los animales desde su juventud. Un día, mientras desarrollaba actividades para concientizar sobre el veganismo en la Argentina, su vida dio un vuelco de 360 grados. “A los 20 años vi un video sobre la realidad de los mataderos en televisión que cambió mi vida e influyó en todas mis decisiones futuras a nivel personal y profesional. Decidí en ese momento dejar de comer animales. También decidí que al ser tan grave la situación y tan oculta, debería dedicar mis recursos a detenerla. No lo sabía en ese momento, pero toda mi vida estaría orientada al activismo”, contó.
Desde ese momento, comenzó a trabajar en ONGS locales, llegó a ser directora para la Argentina de dos ONGs internacionales para la defensa de los animales y se dedicó a organizar talleres para activistas. “Podía transmitir a otros lo que había aprendido, ya que en la Argentina no existía ese nivel de trabajo profesional”, afirmó.

Entre activismo, capacitaciones y su trabajo como diseñadora, llegó un momento en el que sintió que tenía que dar el siguiente paso. “Hace once años empecé a cocinar porque acá no existía la comida vegana como la conocemos hoy en día. Pedí libros en el exterior, empecé a experimentar y adaptar algunas recetas al paladar argentino. Traduje recetas, fui aprendiendo y, cuando vi que funcionaba, empecé a ofrecerlo a comercios”, recuerdó.
Sus primeras entregas fueron en Casa China, un local ubicado en el Barrio Chino de Belgrano. “Allí tuve la primera heladera exclusiva para Veganius. Fue la primera heladera vegana en un supermercado no vegano en la Argentina. Iba tres veces por semana a reponer la mercadería”, contó.
Si bien la marca nació en 2009, el local propio llegó en 2015, luego de haber cocinado durante cinco años en su casa. Hoy en día, el desafío de la empresaria apunta a innovar, ya que “el nicho del veganismo se encuentra en pleno crecimiento en nuestro país y las propuestas gastronómicas crecen y se transforman constantemente”, aseguró.
Veganius comenzó con una inversión inicial de US$5.000. Actualmente, registra un crecimiento anual de entre un 50% y 60%, y cuenta con 72.000 de seguidores en su cuenta de Instagram. “Mi objetivo es ser la primera marca de comida vegana del país y ser referente en el mercado local, brindando opciones de calidad sin ingredientes de origen animal”, concluyó