a Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estimó una caída del 5% para la economía de Brasil, lo que reduciría aún más las exportaciones argentinas hacia ese destino, especialmente las del sector automotriz.
El dato se desprende de un reporte de la consultora Ecolatina, donde se señala que el PBI de Brasil se contraería un 3,3% este año, siendo que previo al impacto de la pandemia de coronavirus esperaban un incremento del 1,1%.
“Tanto Cepal como el FMI prevén una caída del PBI brasileño superior al 5%. De cumplirse estas últimas estimaciones, la economía volvería a niveles similares a los de 2010, ubicándose un 8% por debajo del pico de actividad registrado en 2014”, indica el informe.
Asimismo, sostiene que “la caída significativa del nivel de actividad esperado para 2020 impactará de manera directa en nuestro país”, ya que “Brasil es el principal comprador de las exportaciones argentinas”, por lo que “una crisis en el gigante sudamericano afectará nuestra producción industrial”.
En 2019, las importaciones totales de Brasil disminuyeron un 1,8%, mientras que las procedentes de nuestro país cayeron un 8%, comportamiento que se repitió en los primeros tres meses de este año. “Venimos perdiendo participación en dicho mercado incluso antes del coronavirus”, afirmó Ecolatina.
La Argentina realizó despachos a Brasil por un valor total de US$10.400 el año pasado, lo que constituyó el 16% de las ventas al exterior de nuestro país. Del total de las exportaciones, un 65% correspondió a Manufacturas de Origen Industrial (MOI), es decir que uno de cada tres dólares de MOI exportados tuvo como destino al gigante sudamericano.
En lo que respecta a las exportaciones industriales, el sector más pesado es el automotriz. El año pasado, nuestro país realizó despachos por un valor de US$4.430, lo que significa que alrededor del 70% de las exportaciones de este segmento se destinaron a Brasil, país al que ingresan sin aranceles por el Mercosur.
Asimismo, más del 50% de las exportaciones de complejos como textiles y confecciones, caucho y manufacturas, materias plásticas y productos de molinería se destinan al gigante sudamericano. De esta manera, la caída en la demanda de Brasil impactará con fuerza en las mencionadas industrias argentinas.