os impuestos son el factor de mayor importancia en el precio de la carne vacuna al público. Según la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), en marzo la carne tuvo un precio promedio de $324,56 por kilogramo. De ese valor, el ternero representó el 24,7% ($80,06); el feedlot, el 26,6% ($85,30); el frigorífico, el 7,3% ($23,62); la carnicería, el 12,9% ($41,79); y los impuestos, el 28,9% ($93,79). Por lo tanto, en ese entonces, el ternero promedio costó 103,64 pesos el kilo, donde solo $80,06 fue lo que representó en el valor de la carne.
Para septiembre del año pasado, en un anterior trabajo de FADA, los impuestos eran el segundo rubro después del feedlot. En ese momento, el feedlot tenía un 29,8% de participación y los impuestos un 26,5%.
De acuerdo al relevamiento, entre septiembre y marzo pasado el ternero aumentó un 34% su precio, el novillo un 21,6%, la media res 33,5% y en la carnicería hubo subas del 32,9%.
Así como se puede ver el peso de los impuestos sobre la carne al público, que da una incidencia del 28,9%, también se puede observar cuánto influyen los costos globales en toda la cadena.
“Del precio de la carne ($324,56), los costos totales de la cadena representaron $209,66, teniendo en cuenta todos los costos de las etapas: cría, feedlot, frigorífico y carnicería. Luego, los impuestos sumaron $93,79 y el resultado global de la cadena alcanzó los $21,11 por kilo de carne, distribuido significativamente en frigorífico y carnicería, y en menor medida en cría”, señaló David Miazzo, economista de FADA. En resumen, los costos totales fueron el 64,6% del valor final, los impuestos un 28,9% y las ganancias un 6,5%.
“En marzo, el Estado fue el actor más importante de la cadena, ya que, en términos de participación, pasó a representar el 28,9% del precio de la carne al mostrador. En segundo lugar, se encuentra el feedlot con el 26,2%”, seguido de la cría, con el 24,7%; el comercio, con el 12,9%; y el frigorífico, con el 7,3%, remarca FADA.