ajo la situación de riesgo que se encuentra la producción citrícola nacional, la lucha contra esta enfermedad se compone de tres pilares fundamentales:
- Erradicación de plantas enfermas: plantas con diagnóstico positivo de HLB deben ser erradicadas por el productor, propietario o responsable del establecimiento, previa comunicación al SENASA, a fin de evitar la dispersión de la enfermedad.
- Producción con plantas certificadas de sanidad controlada: es muy importante conocer el origen de las plantas que se utilizan, el uso de ejemplares certificados favorece la sanidad de los cultivares y evita la dispersión de HLB en el país.
- Monitoreo y control del insecto vector (Diaphorina citri): el monitoreo del insecto vector permite conocer su estado poblacional y es una herramienta para tomar la decisión de manejo de esta plaga. Actualmente en las zonas donde se ha detectado la enfermedad, se considera que 1 ejemplar es el umbral de daño y debe realizarse alguna medida de control. Los controles pueden ser químicos (insecticidas) y/o biológicos (enemigos naturales). El insecto vector, D. citri, es la principal vía de dispersión del HLB en las zonas donde se ha detectado la enfermedad, un buen control del mismo nos asegura la sanidad de las plantaciones.
Desde el INTA Concordia se trabaja en los tres pilares mencionados, ya que se dispone de un banco de germoplasma de cítricos, del cual se produce yemas libres de enfermedades. También se realiza un monitoreo continuo de las poblaciones del vector y se estudia las medidas de manejo y control más adecuadas para la región. Por otro lado, el laboratorio de Biotecnología y Protección Vegetal forma parte de la red de Laboratorios inscritos para realizar los diagnósticos del HLB y, además, se estudia nuevas formas de detección temprana de la enfermedad. Asimismo, se brinda información técnica y se realizan capacitaciones a monitoreadores, técnicos, productores y trabajadores rurales en sintomatología de HLB y reconocimiento de Diaphorina citri.
