on la participación de representantes de más de 35 empresas-- permitió evaluar diversos aspectos que tienen incidencia directa e indirecta en el negocio de la maquinaria agrícola, con el objetivo de delinear una serie de acciones al interior del plan estratégico y, también, para terminar de formular un instrumento que apoye a la internacionalización de la maquinaria agrícola.
La convocatoria fue coordinada por el consultor Guillermo Marianacci, por intermedio de la Cámara Argentina de Fabricantes de la Maquinaria Agrícola (CAFMA).
En la actualidad, la maquinaria argentina se encuentra en los cinco continentes por la gestión de cada empresa en particular, que ha salido a desarrollar sus mercados en distintas escalas y con diversas estrategias. El punto en común es la gran valoración que hay en el mundo por la tecnología de los equipos argentinos y la posibilidad de adaptación de las máquinas a las necesidades agronómicas y culturales de cada país.
El punto en común es la gran valoración que hay en el mundo por la tecnología de los equipos argentinos.
“La internacionalización debe ser un trabajo mancomunado entre las empresas que deciden emprender este camino”, sostuvo.
“Hay cuestiones que una empresa del sector no podrá aprovechar, o resolver, si actúa de manera individual o aislada. En esta perspectiva, CAFMA se convierte en el ámbito apropiado para intervenir. Tenemos que desarrollar una cultura exportadora con ética comercial para atender a cada mercado con responsabilidad y compromiso”, argumentó Marianacci.
En el taller se elaboró la visión del modelo de internacionalización del sector, un diagnóstico actualizado y se conformó una cartera de proyectos a ejecutar en los próximos tres años.
La situación de partida se describió desde la perspectiva interna (fortalezas y debilidades de CAFMA y sus empresas relacionadas con su internacionalización), y desde la externa (oportunidades y amenazas que le presenta su contexto).
La Nueva