a industria del AgTech viene creciendo a pasos agigantados. Así lo demuestra un estudio sobre el ecosistema agrotecnológico de la Argentina realizado por la Universidad Austral, con el apoyo de Endeavor, Glocal y The Yield Lab Institute, que contó con entrevistas en profundidad a cien protagonistas, como emprendedores, inversores y expertos de la industria.
De acuerdo a una investigación de Startup Genome sobre los diferentes ecosistemas emprendedores del mundo, el sector AgTech creció un 14,6% anual en la última década, mientras que el promedio mundial fue del 4,5%. Según un informe publicado por Deloitte, se estima que el AgTech como mercado supera los tres trillones de dólares en todo el mundo y emplea a un billón de personas. Es un sector que ofrece oportunidades no sólo por la búsqueda constante de una mayor productividad de los recursos, sino también por la búsqueda hacia la sustentabilidad y el cuidado del medioambiente.
El reporte también proyecta un incremento en la población de diez mil millones de habitantes para 2050, por lo cual será fundamental indagar en alternativas para poder satisfacer sus necesidades básicas, en un marco de degradación ambiental y de recursos naturales limitados. El incremento de la digitalización, impulsado por las nuevas empresas, ayudará al progreso y a la garantía de que la industria agrícola pueda cumplir con estas demandas y contribuya a ser más competitivos a nivel global.
La investigación también analizó los espacios de innovación para aplicar en la cadena agrícola. En este sentido, sugiere que las oportunidades para innovar en el sector se encuentran en todas las fases productivas:
- Marketplace y soluciones para el redireccionamiento de la cadena de valor: la entrega de kits de comida, e-groceries –o compra digital de productos de almacén–, la reutilización de los residuos de cultivos, y la reutilización y disminución de los residuos de alimentos.
- Big Data y tecnología de precisión: monitoreo en la eficiencia de los cultivos, recopilación y análisis de datos, drones, sensores, sistemas de irrigación inteligentes e imágenes satelitales.
- Biotecnología para aplicar en otras industrias: agroquímicos producidos biológicamente, bioingeniería basada en microbios, cultivos y semillas biológicos, y bioplásticos.
- FoodTech: productos plant-based sustitutos de la carne y los huevos.
- Indoor Farming o agricultura de interiores: la agricultura vertical, los datos de agricultura contenida y de plataformas tecnológicas, iluminación LED, acuicultura e hidroponía.
Aunque el surgimiento y desarrollo de los Ecosistemas AgTech en el mundo es bastante reciente, existen algunos ejemplos que se destacan por su avance y dinamismo y que, sin duda, pueden considerarse como líderes a escala global, como es el caso de Tel Aviv (Israel), Ámsterdam (Holanda), St. Louis (Estados Unidos), Nueva Zelanda y Piracicaba (Brasil).
El nacimiento y crecimiento de las empresas de AgTech representa una oportunidad para los países en desarrollo y agroexportadores, como la Argentina, que a través de la tecnología pueden ser competitivos en los mercados internacionales y reducir la brecha entre países desarrollados y en desarrollo.
El país tiene una gran oportunidad para potenciar el sector a través del crecimiento de startups que brindan soluciones tecnológicas y de investigación para optimizar procesos y diseñar estrategias innovadoras diferentes a la agricultura tradicional.
Según el estudio realizado por la Universidad Austral, Endeavor, Glocal y The Yield Lab, el Ecosistema AgTech de la Argentina es un ecosistema incipiente, con casi un centenar de startups, donde solo siete superan los cinco años de antigüedad. De estas empresas, el 57% vende sus soluciones a nivel nacional. De acuerdo a los emprendedores, el mercado nacional es chico en sí mismo, pero si es un buen punto de partida para probar la viabilidad del producto o servicio para luego salir al mundo.
Las soluciones desarrolladas por las startups apuntan, en su gran mayoría, a optimizar la gestión tranqueras adentro. La incorporación de las mujeres al sector todavía es un desafío, ya que solo uno de cada cinco empleados es mujer, siendo aún menor la participación de ellas como fundadoras de las compañías, donde la proporción se reduce a una de cada diez.
De acuerdo con la Asociación Argentina de Capital Privado (ARCAP), el AgTech es uno de los receptores de capital más rezagados dentro del ecosistema de inversión de startups, ya que recibe solo el 8% de éstas. Algunas de las razones que explican este fenómeno son los largos ciclos de desarrollo, las ventas estacionales de los productos y las tasas de crecimiento más bajas en comparación con startups de otras industrias. A su vez, los capitales suelen ser bajos: el 91% de las compañías que recibieron fondos obtuvieron menos de un millón de dólares.