l mercado asegurador sufre en la tempestad de la crisis económica y la inflación: cae la producción en términos reales, se disparan la siniestralidad y los gastos, se destruye la tarifa, se erosiona el resultado técnico, la mitad de las inversiones está en veremos, el resultado financiero augura tasas de interés reales negativas y el resultado final del negocio, que se partió a la mitad en el primer trimestre del ejercicio en curso, está en la cuerda floja.
Las aseguradoras atraviesan su peor momento en décadas. Un mercado asegurador hiperatomizado e ineficiente hace agua en la tempestad de la crisis económica y la inflación: cae la producción, se disparan la siniestralidad y los gastos, se destruye la tarifa, se erosiona el resultado técnico, la mitad de las inversiones están en veremos, el resultado financiero augura tasas reales negativas y el resultado final del negocio, que se partió a la mitad en el primer trimestre del ejercicio en curso, está en la cuerda floja.
Las compañías reciben una combinación letal de golpes propinada por la coyuntura macro (aunque, reconocen, algún que otro cachetazo viene de adentro, autoinfligido).
El crecimiento de la producción del sector del 33% a junio de 2019 debe ser leído como malo tirando a pésimo: las primas emitidas por las 186 compañías que operan en el mercado alcanzaron al cierre del último balance anual los $ 451.251,9 millones, lo que representa un incremento nominal de la producción del 33% respecto de la alcanzada en el ejercicio anterior. La inflación, por su parte, fue del 55,8% en el mismo período (junio 2018 - junio 2019, dato oficial INDEC). La topadora se comió los 33 y otros 22 puntos. Los números están en rojo.
Efectivamente, las primeras 15 compañías en el ranking de producción, que concentran más del 55% de las primas emitidas en el ejercicio 2018-2019 perdieron producción frente a la inflación de ese período: sólo cuatro estuvieron por arriba del 45%, todas por debajo del 52%.
La situación no mejoró mucho durante el primer trimestre del ejercicio en curso. La producción a septiembre alcanzó los $139.700,4 millones, un 36% más que al mismo mes de 2018, mientras que la inflación para ese período anual fue del 53,5%. El mercado sigue estando 17 puntos abajo.
Automotores y Riesgos del Trabajo concentran el 74% de la producción de los ramos Patrimoniales y el 62% del total de las primas emitidas por toda la industria. El primero creció un 36% a junio 2019 perdiendo 19 puntos en términos reales frente a la inflación. El segundo, creció un 20%, es decir que perdió unos 35 puntos. A nivel mercado, se verificó una fuerte suba de la siniestralidad (82% sobre primas devengadas), enfocada también en estos dos ramos: Automotores 74%, Riesgos del Trabajo 119%. El deterioro del resultado técnico, que para el total del mercado alcanzó al 27,8% (caída del 18,3% respecto al ejercicio anterior), se refleja muy especialmente en estos dos principales ramos de la actividad: el quebranto de Automotores fue del 23,2% (siete puntos más que en el período anterior) mientras que Riesgos del Trabajo tuvo un resultado técnico negativo categórico del 49% sobre primas devengadas para las ART.
Revista Estrategas