os operadores del ramo Automotores están repensando el negocio en medio de una coyuntura extraordinaria. La situación ya era mala antes de la pandemia. El impacto de la inflación y la devaluación sobre los costos siniestrales es demoledor, la competitividad no ayuda y el resultado técnico se erosiona. Ahora no se habla de crecimiento sino de mantener cartera. Un punto débil: la cobranza del segmento no bancarizado. Las acciones de las compañías para sostener a los productores y acompañar a los asegurados.
Los planes de ventas para el ejercicio en curso que hicieron los responsables de este negocio a mediados del 2019; primero frente al proceso eleccionario de octubre de 2019 con la devaluación, la caída de la actividad económica y la aceleración de la inflación; después, antes la crisis por emergencia sanitaria que provocó la pandemia de coronavirus. A diciembre 2019, el ramo había emitido primas por 107,71 mil millones de pesos, creciendo nominalmente un 37% respecto al mismo mes del año anterior, muy por debajo de la inflación que alcanzó el 54% durante 2019.
“Inicialmente, proyectábamos crecer entre un 6 y un 8 por ciento en cantidad de unidades, dependiendo de la zona. En diciembre bajamos esa expectativa al 4 y 6 por ciento. Lo que pasó en marzo fue algo completamente inesperado y tiró abajo todas las previsiones”, comenta Julio Salvioli, gerente de Dirección Comercial de Seguros Rivadavia, tercera compañía en el ranking de producción del ramo a diciembre, con 8.865 millones de pesos en primas emitidas. “Hoy estamos repensando el negocio. Ya no hablamos de crecimiento sino de mantener cartera”, revela.
Los operadores líderes del ramo coinciden en que, hasta diciembre, las primas crecían con niveles similares a la inflación, producto de las revisiones de los cuadros tarifarios y de los ajustes de las sumas aseguradas de las coberturas de Casco asociados a la devaluación de septiembre. “Esto, inicialmente, ayudó a incrementar los márgenes de facturación, aunque la inflación la seguimos corriendo de atrás”, comenta Juan Pablo Trinchieri, gerente de Seguros Patrimoniales de Sancor Seguros, cuarta compañía en el ranking de producción del ramo a diciembre con emisión por 8.525 millones de pesos.
Gran parte de la producción en este negocio se concentra en la cobertura de unidades nuevas. En 2020 la Argentina tuvo el peor enero en venta de autos de los últimos 16 años: el patentamiento cayó un 27 por ciento respecto del mismo mes de 2019 y fue el peor desde 2004. “A este proceso de caída en el patentamiento se suma la crisis que genera la pandemia. Nos preocupa sobremanera porque en Sancor somos fuertes justamente en la captación de autos 0 km y de baja antigüedad”, alerta Trinchieri.
“Son muy pocas las operaciones nuevas que se concretan. El mercado de compra-venta automotor está parado”, confirma Julio Gómez, jefe del Departamento de Producción Automotores de Federación Patronal Seguros, líder del negocio con 12.550 millones de pesos en primas emitidas a diciembre.
Desde San Cristóbal Seguros se suma Julián Alí, gerente Técnico de la compañía, haciendo su lectura con corte al 31 de marzo: “El canal de planes de ahorro viene sufriendo una desaceleración importante desde el comienzo del ejercicio y no alcanzamos los objetivos que nos habíamos propuesto. Sin embargo, el canal productores, que representa casi el 80 por ciento de nuestra cartera, está repuntando con valores de crecimiento real positivo”. San Cristóbal Seguros alcanzó a diciembre una emisión de primas de 7.376 millones de pesos y quedó quinta.
“A marzo 2020 venimos cumpliendo el presupuesto de producción y registramos un crecimiento del 25 por ciento al mismo período del ejercicio anterior. Además, en este ejercicio venimos creciendo en vehículos asegurados en aproximadamente un 5 por ciento”, comparte Mario Miatello, gerente Técnico de Provincia Seguros, octava aseguradora del ranking (primas emitidas a diciembre: 3.944 millones de pesos). “El ejercicio comenzó muy volátil en materia macroeconómica y el mercado se focalizó en el mantenimiento de las carteras. Se sumaron, además, la alta competencia de precios y una disminución muy importante del nivel de patentamiento que impacta directo en las ventas”, repasa.
La Mercantil Andina Seguros, con 6.244 millones de pesos en emisión de primas, estaba séptima en la tabla. Habla Agustín Carranza, jefe de Productos Masivos de la compañía: “Claramente la venta de seguros nuevos tiende a la baja. La cuarentena impacta fuertemente en la actividad económica. Nadie sabe hasta cuán profundo será el impacto”.
La producción en pesos a valores nominales probablemente crecerá a junio (nadie arriesga cuanto), por la inercia que arrastra por inflación y devaluación. La cobranza va a jugar un papel fundamental durante el último trimestre del ejercicio en curso. “La mayor dificultad que enfrenta el mercado hoy es la poca bancarización -puntualiza Salvioli de Rivadavia-. Carteras como la nuestra tienen un 40 por ciento de pagos no bancarizados y en cuarentena los puntos habilitados para los pagos en efectivo se mantuvieron cerrados. Esto dificultó mucho la cobranza y se va a notar en los resultados a junio”, anticipa.
“Hoy el crecimiento en prima viene por debajo de los niveles inflacionarios, lo cual significa una gran preocupación pues los costos siniestrales post cuarentena serán mucho más elevados. Las cobranzas no se encuentran consolidadas y el diferimiento de los ingresos para asumir los compromisos fijos y estructurales del día a día provoca un escenario muy difícil”, suma Gómez de Federación Patronal. “Las cobranzas viene marcada por el contexto económico del país -agrega Carranza de Mercantil Andina-. Debemos tener una gestión de cobranza activa para evitar las anulaciones”.
Cuando la proyección era crecer, la discusión era cuánto respecto de la inflación. Ahora, el principal objetivo es no perder cartera.
Hay un número importante de vehículos circulando durante el aislamiento social preventivo y obligatorio. Sin embargo, los que no están relacionados a actividades exceptuadas, permanecen parados desde el 20 de marzo. Frente a esta situación, algunas compañías evalúan caso por caso y barajan la posibilidad de devolver prima.
“Nos pusimos a disposición de nuestro cuerpo de ventas para revisar puntualmente las situaciones que requieran. Son casos excepcionales, como flotas que no se están moviendo. Ante la necesidad de un acompañamiento en la prima durante el aislamiento, lo evaluamos”, comenta el gerente de Seguros Patrimoniales de Sancor Seguros, para quien “no se puede descartar la necesidad de tomar otras medidas o revisar las ya adoptadas, porque no hay manera de anticipar qué va a pasar más adelante”.
También se están viendo casos, aunque no es algo generalizado, de particulares que están dando de baja el seguro del auto ante la perspectiva de tenerlo parado en la puerta de sus casas o en la cochera durante abril y tal vez mayo. “Nuestro objetivo es desalentar por todos los medios la eliminación de coberturas. Apuntamos, en todo caso, a que se haga una reducción temporal, por ejemplo bajando un Todo Riesgo a Terceros Completo”, propone Trinchieri. Sancor hoy tiene unos 850 mil vehículos expuestos a riesgo y apunta a mantener esa cartera.
Revista Estrategas