l 2020 ha sido un año duro para todos los sectores. Sin embargo, Keclon, una firma de botecnología argentina, no ha parado de crecer y planea invertir siete millones de dólares en su planta industrial a comienzos del año que viene.
Hugo Menzella, científico de la compañía, destacó que el uso de enzimas es parte de la revolución biotecnológica que se viene desarrollando a gran escala, y que suman a la cuota de sustentabilidad que requiere el planeta.
La compañía, fundada por cuatro científicos del Conicet –Salvador Peirú, Andrés Aguirre, María Castelli y Hugo Menzella–, está dirigida a las industrias de aceites, alimentos, biodiésel, comestibles, nutrición y otros mercados de Latinoamérica. Su objetivo principal es resaltar a la nación como referente en procesos biotecnológicos en la región que permitan un excelente rendimiento industrial con un mejor impacto ambiental.
En cuanto a la financiación de siete millones de dólares, Menzella contó que ayudará a mejorar el desarrollo de enzimas para la industria y permitirá impulsar nuevos mercados con potencial exportador.
El uso de enzimas representa un factor clave para las tecnologías sustentables. Son 100% biodegradables, ahorran energía y reducen el consumo de agua y otros recursos esenciales.
En este sentido, el cofundador resaltó que, a pesar de que hoy muchos no se preocupen por el medio ambiente, más adelante lo van a necesitar. Según Menzella, este impulso le da valor al país, genera trabajo, mejora la economía y evita la contaminación.
Finalmente, aseguró que el gran desafío es lograr que esas ideas se concreten en negocios de escala global.
Desde el comienzo, Keclon financió sus desarrollos a través de aportes de empresas privadas como Ganagrin, Molinos Agro y Banco Santander. En esta nueva etapa, la empresa incorporó como socio a Puerto Asís Investments.